lunes, septiembre 10, 2007

Marco Arana :“El Gobierno, el Estado y las Mineras no pueden ignorar la opinión de los campesinos”

A una semana de la consulta popular que mostrará si los habitantes de la sierra de Piura están de acuerdo o no con el ingreso de la minera Majaz a sus tierras, el padre Marco Arana es señalado por algunas voces como el instigador del conflicto. Se lo pinta como una especie de improvisado promotor de la antiminería. Lo cierto es que Arana, dedicado a advertir los peligros de la actividad minera y a defender el derecho de las comunidades a vivir sin contaminación, sí sabe de lo que habla. A su formación teológica en Roma, añade una sobresaliente especialización profesional (obtuvo una maestría en Sociología con una tesis sobre conflictos ambientales, un diplomado en Agua y Saneamiento y otro diplomado en Gerencia Social en Washington). En sus palabras no solo hay convicción, también sólidos argumentos.

Por Enrique Patriau
Fotos: Claudia Alva


Usted es el principal activista que se opone a la gran minería por razones ambientales. Cerrarle el paso, más allá de las razones que existan, ¿no le abre las puertas a la minería informal, que no respeta derechos laborales y contamina tanto o más que la formal?

–No es cierto. Una cosa no es consecuencia de la otra. Lo que preocupa, más bien, es la incapacidad total del Estado para regular actividades mineras ilegales.

–Que emergen por todos lados.

–Porque se permite la corrupción y el contrabando de sustancias químicas y explosivas. ¿Quién controla eso? Nadie. Estamos frente a un tema de política ambiental. Si el Estado no opera, entonces aparece la minería ilegal con esclavitud infantil, como ocurre en Madre de Dios. Si nadie actúa se violan leyes laborales, ambientales, fiscales…

–Sin embargo, a usted se le escucha hablar más de Yanacocha.

–Nosotros venimos hablando de minería ilegal desde las épocas del ministro Jaime Quijandría (en el gobierno de Alejandro Toledo). Lo que pasa es que el foco en Cajamarca está puesto en la gran minería, que contamina más que la pequeña. Esta última no mueve más de 350 toneladas métricas diarias de material, usa unos cientos de kilos de cianuro por semana y emplea pequeña maquinaria fuera de palancas y picos. Yanacocha, en cambio, moviliza 600,000 toneladas de roca diarias y quema tres millones de galones de combustible al mes…


En agosto del año pasado el padre Marco Arana medió entre los comuneros de Combayo y la minera Yanacocha.

–Prefiere la minería ilegal a Yanacocha, entonces.

–Lo que digo es que no pueden hacerse afirmaciones gruesas del tipo: si se impide la minería grande, viene el reino de la más pequeña. No es así. Miremos el tema en profundidad. Existen fallas claves en la legislación actual. ¿Quién está a cargo de la fiscalización ambiental? El Ministerio de Energía y Minas. ¿Y quién promueve la inversión minera? Ese mismo ente. ¿Se puede hablar de imparcialidad? No. ¿Quién hace el control del agua para consumo humano? La Dirección de Salud Ambiental. ¿Con qué recursos? Practicamente ninguno. Toman sus muestras, las mandan a Lima y los resultados tardan en llegar de tres a cuatro meses.

–No contamos con una autoridad ambiental independiente.

–Y qué difícil es que el Estado sancione a la gran minería que ha ocasionado daños ambientales graves. Tenemos a La Oroya, a la misma Cajamarca. Nadie le va a poner la mano a una empresa minera (Yanacocha) que tiene el 50% de las exportaciones de oro de todo el país.

–¿Pero cuál es su posición respecto a la minería informal?

–Creo que responde a necesidades básicas de poblaciones pobres. Claro, allí también debe haber fiscalización y regulación firmes y eficientes para evitar malas prácticas ambientales…

–Me refería a la ilegal.

El religioso con el premier Jorge del Castillo.
–Si se comprueba que no cumple con requisitos laborales, sociales, ambientales, debería ser prohibida por el daño que pueda ocasionar a las poblaciones aledañas. Pero no olvidemos que cientos de familias viven de ella…

–¿Y el hecho de que sean pobres debe impedir su fiscalización?

–De ninguna manera. Por eso habría que establecer, rigurosamente, cuáles son las minas que podrían cumplir ciertas condiciones y formalizarse. Caso contrario, que se cierren. En ese caso, el Estado deberá resolver el problema social que significa toda esa gente que no tiene otro medio de subsistencia.

–¿Por qué sus críticas son más frontales con la gran minería?

–Porque poseen recursos económicos para llevar a cabo buenas prácticas ambientales, y si no lo hacen es porque prefieren ahorrarse costos. En seguno lugar yo les pregunto: ¿por qué se oponen a tributar más? Los mineros, los grandes y los chicos, no pagan derechos por la extracción del mineral, mientras todos los productores del país sí pagan sus insumos. Ahí tienes al carpintero, que paga por la madera. O al agricultor, que paga por sus semillas. Eso no es justo. Encima de todo, las grandes empresas influyen mucho en la política pública para hacer que la legislación sea benigna. Recordemos que la Sociedad Nacional de Minería se opuso a que se aprueben algunos artículos en la nueva Ley General del Ambiente.

–Se ha criticado su silencio respecto a casos tan dramáticos como los que ocurren en Puno, en La Ananea.

–Bueno, no puedo estar en todos lados. Por lo demás, no es cierto que no haya dicho nada sobre la situación de Puno. Yo he estado un par de veces ahí y he abordado no solamente el tema de Ananea, que es gravísimo. También he alertado, por escrito, sobre el hecho de que empresas canadienses han hallado uranio, concretamente en Macusani. Si en el Perú no hay institucionalidad para regular actividades mineras metálicas, ¿se imagina qué grave sería la promoción de minería radioactiva? Hoy ya se extrae uranio en Puno de manera informal. Incluso algunos campesinos han afirmado que les hacen transportar el material en costales de plástico.

–¿Usted se imagina a Cajamarca sin minería? Parece complicado, ¿no?

–Yo sí me la imagino.

–¿Después de tantos años? Hasta los hábitos de vida han cambiado.

–Los urbanos solamente. El 72% de la población es rural. Cajamarca es la segunda región ganadera más importante del Perú, aunque falta tecnología y capacitación para mejorar, por ejemplo, la producción lechera, que es de las más bajas. Con políticas adecuadas eso podría revertirse. Ese potencial no debería desperdiciarse.

–Si Yanacocha se va, eso representaría problemas para la economía de la región.

–De acuerdo, pero tampoco es como lo pintan desde Lima, que si Yanacocha cierra Cajamarca se paraliza…

–¿Opina igual de Río Tinto? ¿Y de Cerro Corona?

–Río Tinto está para comenzar y no implica mayor mano de obra. Por último, Cerro Corona piensa producir 150 mil onzas de oro anuales. Yanacocha produjo en el 2006 3.3 millones de onzas…

–Usted permitiría a Cerro Corona y no a Yanacocha. ¿No habla eso de un sesgo?

–El proyecto Cerro Corona se ubica en un distrito tradicionalmente minero desde el siglo XVIII como Hualgayocc, con una población que sí quiere a la minería, porque ha trabajado en ella toda su vida. Es diferente, por ejemplo, de Majaz, donde la minería se impone desde fuera. Un criterio que debemos respetar es lo que las poblaciones desean como modelo de desarrollo. Ahora, Hualgayocc es uno de los distritos más contaminados y es evidente que se necesita hacer mejor las cosas, con compromisos ambientales serios y con un Estado que se dedique a hacerlos cumplir. Hay que diferenciar caso por caso.

–El domingo 16 es la consulta para que la población se pronuncie sobre si desea o no que Majaz lleve adelante el proyecto Río Blanco. ¿Qué piensa de esta iniciativa?

–Se trata del mejor mecanismo para buscar una solución pacífica. No obstante, si el gobierno y el Estado ignoran los derechos legítimos de las comunidades e insisten con un proyecto que incurre en abierta y reconocida ilegalidad, se abre la posibilidad de un conflicto que pueda tornarse socialmente violento.

–Cuando se escucha a los ambientalistas, queda la sensación de: minería en ningún lado. ¿Comparte esa posición?

–Debe haber minería donde no se pongan en peligro los ecosistemas ni la salud ni los derechos de las poblaciones. ¿Cómo podemos aplaudir la minería en La Oroya, que ha contaminado al 98% de niños con plomo en la sangre? Necesitamos regular el desarrollo. En Montana, Estados Unidos, se ha prohibido la minería de lixiviación (lavado) con cianuro. Igual en algunas provincias de Argentina, en Costa Rica, y ya se está debatiendo el tema en Honduras. Acá nos siguen recomendando ese método. Por Dios, hay que abrir los ojos.

www.larepublica.com.pe 10 setiembre 2007

1 commenti:

Anónimo dijo...

Ahora diran que el Dr. Brack es un traidor..o un aprista...o fujimontesinista.....o ultraliberal....jajaja. Yo estoy en contra de la mineria que destruye, que roba, que hace daño. Pero Ud. Sr Arana esta en contra de cualquier actividad minera. Las ONGs que estan en esas zonas no quieren a la minas pero tampoco dan ninguna propuesta de desarrollo para esa gente. Saben muy bien como manipularlos. Ustedes no dicen nada cuando los pobladores de esa zona han deforestado. Claro..la respuesta es que son "pobres"...Y Uds que hacen ahi? Que les dan? Creen que todo el mundo es ignorante? Por eso la izquierda es 3% a nivel nacional. Ollanta no cuenta (no es de izquierda ni nacionalista: hijos en el Franco Peruano, vive en Monterrico, va a la Gloria y a El Pueblo y vivio feliz en el extranjero con sus US $ 8,000 mensuales hasta que le dieron de baja y ahi recien se dio cuenta de que todo apestaba JAJAJAJAJA). Yo apoyo las protestas justas, las marchas pacificas, que no se contamine el pais, que haya mas ANP. Pero lo que si no tolero es que personas que critican y no proponen nada se salgan con las suyas. El problema de La Oroya, por ejemplo, no es culpa total de sus actuales propietarios. Es culpa de CENTROMIN PERU que inicio esa brutal actividad con anterioridad. Pero alguien menciona a CENTROMIN? La mineria tiene esa fama debido a las empresas OLD SCHOOL, a esas que nunca se modernizaron, que nunca velaron por su gente, por las comunidades aledañas. Solo veian dinero. Ahora, la mineria moderna (HAY MINERIA RESPONSABLE SR. ARANA) tiene que cargar con todo ese pasivo en sus espaldas. Y en vez de sacar del 95% de pobreza a esa zona, solo han negado esa posibilidad. Ahora, queda en manos de Uds. ROJIMIOS proponer planes de desarrollo a esa zonas. O no pueden? O no les da el cerebro? O simplemente quieren que asi se queden las cosas? Tengan en cuenta de que el ser humano es inteligente, pero la masa es ignorante.