Derecho y Revés.
Observo pasmada cómo se tiran la pelota entre funcionarios de Alejandro Toledo y del APRA sobre el escándalo en el Banco de Materiales. Me asombra la sangre fría con la que Alan García, tres años después, se atreve a hablar de problemas en la gran Interoceánica del Sur cuando fue consciente de que no pasaría por el Sistema Nacional de Inversión Pública y consintió que su bancada aprobara la ley 28760 que la declaró de interés nacional, acallando las observaciones prudentes que habíamos realizado, la contraloría y algunos políticos contados con los dedos de la mano, nosotros entre ellos. García, en plena campaña electoral, bendijo la obra a cambio de los votos del sur.
Alfonso Quiroz, experto en el tema, sostiene que, en momentos de alta corrupción (Echenique, Leguía, Fujimori), el monto de ésta puede llegar hasta a un 5% del PBI y que en momentos de menor corrupción, oscila en un rango del 2 al 3%. En cifras del historiador económico, el país pierde entre el 30 y 50% de sus posibilidades de desarrollo.
La corrupción es la enemiga número uno de la lucha contra la pobreza, la que socava la confianza en la autoridad, la que pervierte a las instituciones y debilita profundamente a la democracia. Es un fenómeno multidimensional que no perdona a ninguna sociedad; no es privativo de las dictaduras, crece también en la democracia; aunque en este régimen político existen mayores posibilidades de controlarla.
La corrupción crece y se reproduce como un cáncer en un ambiente de discrecionalidad, de concentración del poder y de ausencia de rendición de cuentas a la ciudadanía. Es un mal extendido y las personas y grupos que quieren beneficiarse privadamente de lo que es público se encuentran agazapadas en todas las instituciones y partidos políticos. Por ello, es indispensable la actitud decidida, el comportamiento claro y sin ambigüedades, así como las propuestas de las y los líderes para prevenirla, sancionarla y erradicarla.
En el Perú nos gobierna Alan García, que no lidera y, menos aún, propone una política contra la corrupción. La ONA no lo es, no basta salir en su estilo histriónico y luego de que los hechos suceden a rasgarse las vestiduras como en tantas situaciones en esta segunda gestión de gobierno; no nos convence que, a última hora y ante el clamor de la gente y la presión de los medios, le baje el dedo a Tula Benítez.
Tuvimos una política pública integral contra la corrupción. La diseñamos y empezamos a ejecutarla en el Gobierno de Transición (la última oportunidad perdida por la mediocridad de los políticos de siempre, en el tiempo en el que el gran corrupto huyó al Japón). La Iniciativa Nacional Anticorrupción fue la política pública y el Sistema Anticorrupción edificado permitió traer a Fujimori a rendir cuentas a la justicia y que estén hoy en la cárcel personajes a los que la justicia jamás osó tocar en la historia de la República.
Pero no basta. Fujimori no es el único. Lamentablemente.
16 de abril 2008 La Repùblica
Quiroz, Alfonso "la corrupción en el Perú: Una larga historia". Revista Punto de Equilibrio, año 12, Nº 82. Lima, agosto del 2003.
jueves, abril 17, 2008
¿Antisemita yo? - César Hildebrandt
El presidente de la Asociación Judía del Perú me llama antisemita. Lo hace en el periódico de los evasores de impuestos más impunes de la comunicación: la familia Agois.
Espero que los judíos del Perú no se sientan representados por la ordinariez de Herman Blanc. Espero que mis amigos y amigas de esa colonia no acepten a Blanc como portavoz. Se merecen otra cosa.
Todo empezó cuando el director de “La Razón”, el señor Uri Ben Schmuel, escribió el 3 de abril una columna en la que justificaba los crímenes del grupo Colina, santificaba los asesinatos selectivos (“no son violaciones a los derechos humanos”), minimizaba “los daños colaterales”, difamaba a las víctimas de La Cantuta y Barrios Altos acusándolas en bloque de senderistas –y bien sabía que una de esas víctimas era un niño de ocho años baleado en la cabeza–, reclamaba la suciedad de todas las guerras (“la guerra demanda lo que sea necesario para ganarla”) y, por último, en el extremo de la náusea editorial, solicitaba que Martin Rivas fuese condecorado (“Si fuéramos un país agradecido, Santiago Martin Rivas (y, para el caso, también Fujimori) tendría que ser condecorado…”)
Sucede que el señor Uri Ben Schmuel es judío. Sucede que escribe para un diario que es propiedad de una familia judía (los Wolfenson, de tan dilatada labor junto a la banda de Montesinos y Olaya, estos dos últimos notorios gentiles). Y sucede que su argumentación sobre “los asesinatos selectivos” y “los daños colaterales” resulta calcada de los últimos gobiernos de Israel, que han hecho de la matanza teledirigida y a domicilio una de las bellas artes, de igual modo que Thomas de Quincey halló en el asesinato un sombrío magisterio cuyo epicentro era Londres.
Escribí, entonces, un artículo que volvería a escribir letra por letra. Se llamó “Judíos nazis”, no mencionaba ni aludía al tal Herman Blanc, y era una respuesta a la connotación sanguinaria del pronunciamiento de Uri Ben Schmuel. Y como este señor llamaba a Martin Rivas “un soldado que sirvió a la Patria” y demandaba una condecoración para tamaño criminal, me permití sugerir que esa medalla podía llamarse la Orden de Ariel Sharon en el grado de Sabra y Chatila.
¡Y cómo ha ardido en odio Herr Blanc! Es que para gente como él, Sabra y Chatila son dos nombres malditos: corresponden a los de dos aldeas libanesas de refugiados donde, el 16 de septiembre de 1982, los falangistas cristianos maronitas, con la complicidad del general Ariel Sharon, organizaron una matanza multitudinaria de familias palestinas. No menos de mil palestinos desarmados fueron asesinados ante la inacción premeditada de las tropas del Tsahal que habían ocupado la parte oeste de Beirut.
Claro que en Israel no todos son como este aspirante a censor que escribe en “Correo”: tras la masacre, hubo manifestaciones pacifistas en Tel Aviv, la Comisión Kahan aceptó la responsabilidad moral del ejército israelí y recomendó el cese de Sharon como ministro de Defensa, y el gobierno de Menahem Begin empezó a tambalearse hasta su caída definitiva al año siguiente (1983).
Para tener una idea de cuán irracional resulta que se me acuse de “antisemita” –viejo truco que ya no asusta a nadie– transcribiré el último párrafo de la columna que ha merecido la acidez grástica del señor Blanc:
“Y si el director de “La Razón” desprecia a quienes defienden la vigencia de los derechos humanos, esperamos que nunca necesite apelar a ellos para salvarse de una persecución genocida, como aquella de la que fue víctima su pueblo. Porque el señor director de “La Razón” es humano, aunque haga todo lo posible por disimularlo”. ¿Qué parte de este párrafo es el que no entendió, señor Blanc?
Y, claro, sostuve –y sostengo– que las opiniones del señor Uri Ben Schmuel podrían haber sido suscritas por Himmler, Göering y el mismísimo Hitler. ¿No decían también ellos que “la guerra todo lo justificaba”? ¿No hubiesen llamado ellos “derechohumanistas” –como llama burlonamente Uri Ben Schmuel a quienes se preocupan por la vigencia del Estado de Derecho– a quienes los acusaban de carniceros?
Es tan bruto este señor Blanc –una excepción dada la legendaria inteligencia de su pueblo– que afirma que Hamas “ejerce un cruel terrorismo de Estado...”y es tan mentiroso que me acusa de “minimizar la dimensión del Holocausto” cuando no hay en todo ese escrito una sola palabra que pueda citar para sustentar su dicho. Y las palabras que siguen a esa mentira no sé si atribuirlas a un reciente accidente cerebrovascular –en cuyo caso merecerá todas las indulgencias– o a una mala fe que linda con la felonía: “Otra muestra de sus prejuicios antisemitas es su minimización de la dimensión del Holocausto, al comparar a personas de religión judía que en su opinión cometieron arbitrariedades con los jerarcas nazis, que no sólo desarrollaron una criminal propaganda antisemita, sino que llevaron a la práctica el asesinato sistemático del pueblo judío por el único hecho de ser judíos”.
¿Alguien puede ayudarme a descifrar este galimatías, esta jerga oscura y vagamente lamentosa que pretende decir lo que sus frases no alcanzan a decir y lo que su puntuación convierte en mensaje idiotón de un cuaderno “Loro” doblado en los bordes?
Vamos, señor Blanc. Usted sabe que no soy antisemita. Y no puedo serlo porque la cultura no me es tan remota –como parece ser su caso– y porque he dedicado toda mi vida a luchar por los derechos democráticos y por los fueros de la libertad. Y el odio que usted finge creer que tengo no me haría libre. Me convertiría en lo que es usted: un esclavo de su nacionalismo rabioso.
El problema del pueblo judío es que mucha gente pueda creer, equivocadamente, que el Estado de Israel –usurpador de derechos, terrorista de tanto combatir el terror– lo representa. Y no es así. El Estado de Israel no representa las grandezas del pueblo judío. El problema no son los judíos –a pesar de que detrás de ese escudo tantas veces milenario se escondan sujetos como Blanc–. El problema es Israel y la política que ha obligado a avalar a la Casa Blanca.
El problema es un Estado que tiene el arma atómica sin reconocerlo, mata e invade cuando quiere, no reconoce ninguna frontera pero exige la santidad de la suya, desacata cincuenta resoluciones de la ONU, convierte a Hamas en partido heroico matando a sus líderes y allegados, desautoriza a la dialogante Autoridad Palestina con su política de represalias en masa en Gaza y la edificación de enclaves cisjordanos que hasta la señora Rice ha condenado y, en suma, se porta como un Estado que no admite otros derechos que no procedan de la fuerza.
El judío Einstein no avalaría lo que hace hoy Israel. El judío Chomsky no aprueba lo que hace hoy Israel. El judío Barenboim se pelea en público con autoridades israelíes por la política de Israel hacia los palestinos. Miles de judíos pacifistas, tan anónimos como valientes, expresan su repudio a lo que Israel perpetra en contra del pueblo con el que debía convivir.
Sí, claro, hubo y hay terrorismo árabe. Y eso es tan condenable como cualquier terrorismo. ¿Pero por qué no admitir, de una vez, que no habría habido ni OLP, ni FPLP, ni Yihad, ni Hamas si no hubiese ocurrido “la migración forzosa” de cientos de miles de palestinos en 1948? ¿Por qué no decir que no habría Hizbolá si Israel no hubiese intentado destruir el sur del Líbano en más de una ocasión? ¿Hasta cuándo Israel va a imponer sus puntos de vista a un mundo que aspira a que dos Estados –ambos de origen semítico, para tortura del señor Blanc– coexistan?
Hamas acaba de decir, a través de un vocero importante –Khaled Meshal, jefe de su buró político– que estaría dispuesto a aceptar un Estado palestino con las fronteras de 1967. Eso implica reconocer la existencia y el derecho a la paz de Israel. Lo que plantea Hamas como condición puede discutirse: que Jerusalén Este sea su capital y que se permita el retorno de los refugiados que quieran retornar.
¿Cuál es la respuesta de Israel?
Ayer mismo, cuando el señor Blanc publicaba su limítrofe texto, Israel ha bombardeado el campo de refugiados de Al Bureij matando a dieciocho palestinos, todos civiles. “Entre los fallecidos hay mujeres y niños”, reseñaba el diario “El País”. En un ataque a la casa de un dirigente de Hamas, y ante la respuesta de milicianos palestinos, han muerto, de otro lado, tres soldados de Israel. La respuesta de la fuerza aérea israelí ha sido inmediata: tres ataques consecutivos, cuatro militantes de Hamas y uno de la Yihad muertos. Más odio recíproco que vengar. No hay mejor manera de sabotear cualquier posibilidad de paz que arrasando con Gaza y atizando la hoguera.
¿Soy antisemita por escribir esto?
Por supuesto que no.
¿Es antisemita Jimmy Carter, que ayer mismo ha vuelto a sostener que la paz pasa por incluir a Hamas en las conversaciones y que por decir eso ha recibido un portazo en la cara de los gobernantes de Israel y ha sido despojado de la custodia oficial que le debía brindar el Shin Bet?
Por supuesto que no.
Cuando los verdaderos sucesores de Ben Gurion tomen el poder en Israel, la paz será posible. Mientras tanto, los Blanc intentarán callarnos con la más vieja e inútil de las extorsiones.
No, señor Blanc: a pesar de judíos como usted, no puedo ser antisemita. Fíjese que ni siquiera Baruch Ivcher me volvió antisemita. Fíjese que ni cuando Nicanor González me dijo que cancelaba mi programa “Testimonio” por la entrevista que le hice en Beirut a Yasser Arafat –y por la presión de gente parecida a usted, por supuesto– me tentó el antisemitismo.
Usted, en cambio, al no referirse para nada al artículo del director de “La Razón”, al eludir trabajosamente la cuestión de fondo, al pasar por alto lo escrito por su tácito alumno Uri Ben Schmuel, al hacerse el loco, en suma, ha demostrado una de estas dos cosas (elija por favor): o un fujimorismo que pasa por el montesinismo y llega al martinrrivismo, o una trémula incapacidad para condenar a quienes ensuciaron mi país.
“César Hildebrandt es antisemita. Triste y vergonzoso”, escribe Blanc.
Blanc es un calumniador fracasado y un descrédito para los más de cinco mil años de cultura judía, digo yo. Que para la próxima le pase el texto a una persona inteligente en el idioma castellano, añado, con todo respeto. Shalom aleichem.
La Primera Perù - Columnista
Espero que los judíos del Perú no se sientan representados por la ordinariez de Herman Blanc. Espero que mis amigos y amigas de esa colonia no acepten a Blanc como portavoz. Se merecen otra cosa.
Todo empezó cuando el director de “La Razón”, el señor Uri Ben Schmuel, escribió el 3 de abril una columna en la que justificaba los crímenes del grupo Colina, santificaba los asesinatos selectivos (“no son violaciones a los derechos humanos”), minimizaba “los daños colaterales”, difamaba a las víctimas de La Cantuta y Barrios Altos acusándolas en bloque de senderistas –y bien sabía que una de esas víctimas era un niño de ocho años baleado en la cabeza–, reclamaba la suciedad de todas las guerras (“la guerra demanda lo que sea necesario para ganarla”) y, por último, en el extremo de la náusea editorial, solicitaba que Martin Rivas fuese condecorado (“Si fuéramos un país agradecido, Santiago Martin Rivas (y, para el caso, también Fujimori) tendría que ser condecorado…”)
Sucede que el señor Uri Ben Schmuel es judío. Sucede que escribe para un diario que es propiedad de una familia judía (los Wolfenson, de tan dilatada labor junto a la banda de Montesinos y Olaya, estos dos últimos notorios gentiles). Y sucede que su argumentación sobre “los asesinatos selectivos” y “los daños colaterales” resulta calcada de los últimos gobiernos de Israel, que han hecho de la matanza teledirigida y a domicilio una de las bellas artes, de igual modo que Thomas de Quincey halló en el asesinato un sombrío magisterio cuyo epicentro era Londres.
Escribí, entonces, un artículo que volvería a escribir letra por letra. Se llamó “Judíos nazis”, no mencionaba ni aludía al tal Herman Blanc, y era una respuesta a la connotación sanguinaria del pronunciamiento de Uri Ben Schmuel. Y como este señor llamaba a Martin Rivas “un soldado que sirvió a la Patria” y demandaba una condecoración para tamaño criminal, me permití sugerir que esa medalla podía llamarse la Orden de Ariel Sharon en el grado de Sabra y Chatila.
¡Y cómo ha ardido en odio Herr Blanc! Es que para gente como él, Sabra y Chatila son dos nombres malditos: corresponden a los de dos aldeas libanesas de refugiados donde, el 16 de septiembre de 1982, los falangistas cristianos maronitas, con la complicidad del general Ariel Sharon, organizaron una matanza multitudinaria de familias palestinas. No menos de mil palestinos desarmados fueron asesinados ante la inacción premeditada de las tropas del Tsahal que habían ocupado la parte oeste de Beirut.
Claro que en Israel no todos son como este aspirante a censor que escribe en “Correo”: tras la masacre, hubo manifestaciones pacifistas en Tel Aviv, la Comisión Kahan aceptó la responsabilidad moral del ejército israelí y recomendó el cese de Sharon como ministro de Defensa, y el gobierno de Menahem Begin empezó a tambalearse hasta su caída definitiva al año siguiente (1983).
Para tener una idea de cuán irracional resulta que se me acuse de “antisemita” –viejo truco que ya no asusta a nadie– transcribiré el último párrafo de la columna que ha merecido la acidez grástica del señor Blanc:
“Y si el director de “La Razón” desprecia a quienes defienden la vigencia de los derechos humanos, esperamos que nunca necesite apelar a ellos para salvarse de una persecución genocida, como aquella de la que fue víctima su pueblo. Porque el señor director de “La Razón” es humano, aunque haga todo lo posible por disimularlo”. ¿Qué parte de este párrafo es el que no entendió, señor Blanc?
Y, claro, sostuve –y sostengo– que las opiniones del señor Uri Ben Schmuel podrían haber sido suscritas por Himmler, Göering y el mismísimo Hitler. ¿No decían también ellos que “la guerra todo lo justificaba”? ¿No hubiesen llamado ellos “derechohumanistas” –como llama burlonamente Uri Ben Schmuel a quienes se preocupan por la vigencia del Estado de Derecho– a quienes los acusaban de carniceros?
Es tan bruto este señor Blanc –una excepción dada la legendaria inteligencia de su pueblo– que afirma que Hamas “ejerce un cruel terrorismo de Estado...”y es tan mentiroso que me acusa de “minimizar la dimensión del Holocausto” cuando no hay en todo ese escrito una sola palabra que pueda citar para sustentar su dicho. Y las palabras que siguen a esa mentira no sé si atribuirlas a un reciente accidente cerebrovascular –en cuyo caso merecerá todas las indulgencias– o a una mala fe que linda con la felonía: “Otra muestra de sus prejuicios antisemitas es su minimización de la dimensión del Holocausto, al comparar a personas de religión judía que en su opinión cometieron arbitrariedades con los jerarcas nazis, que no sólo desarrollaron una criminal propaganda antisemita, sino que llevaron a la práctica el asesinato sistemático del pueblo judío por el único hecho de ser judíos”.
¿Alguien puede ayudarme a descifrar este galimatías, esta jerga oscura y vagamente lamentosa que pretende decir lo que sus frases no alcanzan a decir y lo que su puntuación convierte en mensaje idiotón de un cuaderno “Loro” doblado en los bordes?
Vamos, señor Blanc. Usted sabe que no soy antisemita. Y no puedo serlo porque la cultura no me es tan remota –como parece ser su caso– y porque he dedicado toda mi vida a luchar por los derechos democráticos y por los fueros de la libertad. Y el odio que usted finge creer que tengo no me haría libre. Me convertiría en lo que es usted: un esclavo de su nacionalismo rabioso.
El problema del pueblo judío es que mucha gente pueda creer, equivocadamente, que el Estado de Israel –usurpador de derechos, terrorista de tanto combatir el terror– lo representa. Y no es así. El Estado de Israel no representa las grandezas del pueblo judío. El problema no son los judíos –a pesar de que detrás de ese escudo tantas veces milenario se escondan sujetos como Blanc–. El problema es Israel y la política que ha obligado a avalar a la Casa Blanca.
El problema es un Estado que tiene el arma atómica sin reconocerlo, mata e invade cuando quiere, no reconoce ninguna frontera pero exige la santidad de la suya, desacata cincuenta resoluciones de la ONU, convierte a Hamas en partido heroico matando a sus líderes y allegados, desautoriza a la dialogante Autoridad Palestina con su política de represalias en masa en Gaza y la edificación de enclaves cisjordanos que hasta la señora Rice ha condenado y, en suma, se porta como un Estado que no admite otros derechos que no procedan de la fuerza.
El judío Einstein no avalaría lo que hace hoy Israel. El judío Chomsky no aprueba lo que hace hoy Israel. El judío Barenboim se pelea en público con autoridades israelíes por la política de Israel hacia los palestinos. Miles de judíos pacifistas, tan anónimos como valientes, expresan su repudio a lo que Israel perpetra en contra del pueblo con el que debía convivir.
Sí, claro, hubo y hay terrorismo árabe. Y eso es tan condenable como cualquier terrorismo. ¿Pero por qué no admitir, de una vez, que no habría habido ni OLP, ni FPLP, ni Yihad, ni Hamas si no hubiese ocurrido “la migración forzosa” de cientos de miles de palestinos en 1948? ¿Por qué no decir que no habría Hizbolá si Israel no hubiese intentado destruir el sur del Líbano en más de una ocasión? ¿Hasta cuándo Israel va a imponer sus puntos de vista a un mundo que aspira a que dos Estados –ambos de origen semítico, para tortura del señor Blanc– coexistan?
Hamas acaba de decir, a través de un vocero importante –Khaled Meshal, jefe de su buró político– que estaría dispuesto a aceptar un Estado palestino con las fronteras de 1967. Eso implica reconocer la existencia y el derecho a la paz de Israel. Lo que plantea Hamas como condición puede discutirse: que Jerusalén Este sea su capital y que se permita el retorno de los refugiados que quieran retornar.
¿Cuál es la respuesta de Israel?
Ayer mismo, cuando el señor Blanc publicaba su limítrofe texto, Israel ha bombardeado el campo de refugiados de Al Bureij matando a dieciocho palestinos, todos civiles. “Entre los fallecidos hay mujeres y niños”, reseñaba el diario “El País”. En un ataque a la casa de un dirigente de Hamas, y ante la respuesta de milicianos palestinos, han muerto, de otro lado, tres soldados de Israel. La respuesta de la fuerza aérea israelí ha sido inmediata: tres ataques consecutivos, cuatro militantes de Hamas y uno de la Yihad muertos. Más odio recíproco que vengar. No hay mejor manera de sabotear cualquier posibilidad de paz que arrasando con Gaza y atizando la hoguera.
¿Soy antisemita por escribir esto?
Por supuesto que no.
¿Es antisemita Jimmy Carter, que ayer mismo ha vuelto a sostener que la paz pasa por incluir a Hamas en las conversaciones y que por decir eso ha recibido un portazo en la cara de los gobernantes de Israel y ha sido despojado de la custodia oficial que le debía brindar el Shin Bet?
Por supuesto que no.
Cuando los verdaderos sucesores de Ben Gurion tomen el poder en Israel, la paz será posible. Mientras tanto, los Blanc intentarán callarnos con la más vieja e inútil de las extorsiones.
No, señor Blanc: a pesar de judíos como usted, no puedo ser antisemita. Fíjese que ni siquiera Baruch Ivcher me volvió antisemita. Fíjese que ni cuando Nicanor González me dijo que cancelaba mi programa “Testimonio” por la entrevista que le hice en Beirut a Yasser Arafat –y por la presión de gente parecida a usted, por supuesto– me tentó el antisemitismo.
Usted, en cambio, al no referirse para nada al artículo del director de “La Razón”, al eludir trabajosamente la cuestión de fondo, al pasar por alto lo escrito por su tácito alumno Uri Ben Schmuel, al hacerse el loco, en suma, ha demostrado una de estas dos cosas (elija por favor): o un fujimorismo que pasa por el montesinismo y llega al martinrrivismo, o una trémula incapacidad para condenar a quienes ensuciaron mi país.
“César Hildebrandt es antisemita. Triste y vergonzoso”, escribe Blanc.
Blanc es un calumniador fracasado y un descrédito para los más de cinco mil años de cultura judía, digo yo. Que para la próxima le pase el texto a una persona inteligente en el idioma castellano, añado, con todo respeto. Shalom aleichem.
La Primera Perù - Columnista
Correa nombra nueva cúpula militar y advierte que no tolerará infiltración en su país
Correa aceptó la solicitud de retiro de los jefes del Comando Conjunto, Héctor Camacho; del Ejército, Guillermo Vásconez; y de la Fuerza Aérea, Jorge Gabela y removió del cargo al ministro de Defensa, Wellington Sandoval.
Tras denunciar la infiltración de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) en los cuerpos de espionaje de su país, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, designó este jueves nuevas autoridades del Alto Mando militar.
La acusación, que causó malestar en el seno de la cúpula castrense, devino en el pedido de retiro de los jefes del Comando Conjunto, Héctor Camacho; del Ejército, Guillermo Vásconez; y de la Fuerza Aérea, Jorge Gabela, solicitudes que fueron aceptadas por Correa.
Sin embargo, el mandatario ratificó en el cargo al comandante de la Marina, contraalmirante Livio Espinosa.
Los salientes fueron reemplazados por el general Fabián Varela, quien será el nuevo jefe del Comando Conjunto, mientras que los generales Luis González y José Bohórquez estarán al frente del Ejército y la Fuerza Aérea, respectivamente.
Asimismo fue removido del cargo, el ministro de Defensa, Wellington Sandoval, quien fue reemplazado por Javier Ponce.
Luego de los nombramientos, el presidente Correa advirtió que no tolerará infiltración de ninguna clase en su país.
"No lo voy a permitir y si tengo que caerme por eso, me caigo, pero aquí tenemos que aprender a ser un país más independiente y soberano", expresó.
Por su parte, el nuevo ministro de Defensa, Javier Ponce, aseguró que los cambios militares "lejos de ocasionar el rompimiento de vestiduras" dan una oportunidad "para continuar ajustando la cooperación internacional con los objetivos nacionales".
Constituyente respalda a Correa
La Asamblea Constituyente de Ecuador informó el jueves que resolvió, con el voto de 90 de sus 130 miembros, respaldar la postura de Correa por sus denuncias de infiltración extranjera en el cuerpo castrense ecuatoriano.
La resolución establece el respaldo "por sus valerosas y decididas denuncias acerca de irregularidades en las direcciones de Inteligencia de las Fuerzas Armadas ecuatorianas, que presuntamente estarían involucradas y obedecerían orientaciones de otros organismos externos como la Agencia Central del Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos".
Asimismo, convocó a la unidad nacional e hizo un llamado a los países latinoamericanos para que rechacen los intentos de involucrar a Ecuador en el conflicto de Colombia, país con el cual Quito mantiene rotas las relaciones diplomáticas desde hace un mes por la violación de su soberanía.
Descartan sublevación militar
A pesar de admitir la existencia de una "tensión militar" por la denuncia presidencial, el viceministro de Defensa de Ecuador, Miguel Carvajal, descartó la posibilidad de una sublevación militar.
"No creo que exista ningún riesgo de que sectores de las Fuerzas Armadas puedan tener alguna actitud contraria a la legalidad y a la constitucionalidad", destacó Carvajal.
Chávez también lo respalda
Ante los nuevos cambios realizados por Rafael Correa en el Alto Mando militar, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, manifestó su respaldo a la decisión tomada por su homólogo ecuatoriano.
Este jueves, durante la inauguración de la exposición Emiliano Zapata Salazar, en la Galería de Arte Nacional (GAN), el jefe de Estado venezolano señaló:"Desde aquí siempre apoyaremos al digno y valiente presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ¡con que coraje asume Correa!, él denunció algo que aquí ocurrió. Militares venezolanos aquí iban a reunirse con el embajador de Estados Unidos".
telesurtv.net
Tras denunciar la infiltración de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) en los cuerpos de espionaje de su país, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, designó este jueves nuevas autoridades del Alto Mando militar.
La acusación, que causó malestar en el seno de la cúpula castrense, devino en el pedido de retiro de los jefes del Comando Conjunto, Héctor Camacho; del Ejército, Guillermo Vásconez; y de la Fuerza Aérea, Jorge Gabela, solicitudes que fueron aceptadas por Correa.
Sin embargo, el mandatario ratificó en el cargo al comandante de la Marina, contraalmirante Livio Espinosa.
Los salientes fueron reemplazados por el general Fabián Varela, quien será el nuevo jefe del Comando Conjunto, mientras que los generales Luis González y José Bohórquez estarán al frente del Ejército y la Fuerza Aérea, respectivamente.
Asimismo fue removido del cargo, el ministro de Defensa, Wellington Sandoval, quien fue reemplazado por Javier Ponce.
Luego de los nombramientos, el presidente Correa advirtió que no tolerará infiltración de ninguna clase en su país.
"No lo voy a permitir y si tengo que caerme por eso, me caigo, pero aquí tenemos que aprender a ser un país más independiente y soberano", expresó.
Por su parte, el nuevo ministro de Defensa, Javier Ponce, aseguró que los cambios militares "lejos de ocasionar el rompimiento de vestiduras" dan una oportunidad "para continuar ajustando la cooperación internacional con los objetivos nacionales".
Constituyente respalda a Correa
La Asamblea Constituyente de Ecuador informó el jueves que resolvió, con el voto de 90 de sus 130 miembros, respaldar la postura de Correa por sus denuncias de infiltración extranjera en el cuerpo castrense ecuatoriano.
La resolución establece el respaldo "por sus valerosas y decididas denuncias acerca de irregularidades en las direcciones de Inteligencia de las Fuerzas Armadas ecuatorianas, que presuntamente estarían involucradas y obedecerían orientaciones de otros organismos externos como la Agencia Central del Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos".
Asimismo, convocó a la unidad nacional e hizo un llamado a los países latinoamericanos para que rechacen los intentos de involucrar a Ecuador en el conflicto de Colombia, país con el cual Quito mantiene rotas las relaciones diplomáticas desde hace un mes por la violación de su soberanía.
Descartan sublevación militar
A pesar de admitir la existencia de una "tensión militar" por la denuncia presidencial, el viceministro de Defensa de Ecuador, Miguel Carvajal, descartó la posibilidad de una sublevación militar.
"No creo que exista ningún riesgo de que sectores de las Fuerzas Armadas puedan tener alguna actitud contraria a la legalidad y a la constitucionalidad", destacó Carvajal.
Chávez también lo respalda
Ante los nuevos cambios realizados por Rafael Correa en el Alto Mando militar, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, manifestó su respaldo a la decisión tomada por su homólogo ecuatoriano.
Este jueves, durante la inauguración de la exposición Emiliano Zapata Salazar, en la Galería de Arte Nacional (GAN), el jefe de Estado venezolano señaló:"Desde aquí siempre apoyaremos al digno y valiente presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ¡con que coraje asume Correa!, él denunció algo que aquí ocurrió. Militares venezolanos aquí iban a reunirse con el embajador de Estados Unidos".
telesurtv.net
El 'abril rojo' de los Sin Tierra. El MST de Brasil celebra su movilización anual con invasiones en 15 Estados del país.
Los campesinos han intentado paralizar la minera Vale do Rio Doce
Cada año desde 1996, coincidiendo con el aniversario de la masacre de 19 campesinos en Eldorado de Carajá, en el Estado brasileño de Pará, el Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST) de Brasil, el mayor de América Latina, se moviliza para celebrar lo que ellos llaman su abril rojo, el mes en el que intensifican en todo el país la invasión de tierras consideradas improductivas y que el Estado se niega a entregarles.
En el presente mes de abril, el MST ya ha realizado 40 invasiones. La más reciente tuvo lugar en São Paulo, en la hacienda de Ambev, en Angudos, donde derribaron todos los eucaliptos plantados por la empresa para poder sembrar alimentos cuanto antes.
Sin embargo, la acción de mayor envergadura y la que tiene en vilo a la opinión pública es el intento de paralizar la producción en la compañía minera Vale do Rio Doce, una de las empresas más lucrativas de Brasil, con gran proyección en el mercado mundial. Más de mil campesinos del MST amenazan con interrumpir el ferrocarril de Carajás, de enorme importancia estratégica, para impedir la salida de minerales. La tensión aumentó cuando el presidente de Vale, Roger Agnelli, calificó recientemente esta iniciativa de "acción criminal" y a los Sin Tierra que intentan paralizar la producción, de "bandidos". Más de 500 policías apoyados por helicópteros estaban ayer en alerta para impedir cualquier tipo de invasión en la empresa.
Aunque la opinión pública se muestra perpleja ante este tipo de acciones, la Iglesia católica, que siempre estuvo del lado del MST, en cuyo seno hay muchos creyentes, continúa defendiéndoles.
Un informe de la Pastoral de la Tierra (CPT) divulgado el martes afirma que el año pasado han crecido un 140% las expulsiones de campesinos de las tierras invadidas. En 2006 fueron expulsadas por los terratenientes 1.809 familias y en 2007 la cifra aumentó a 4.340. A pesar de todo, el número de asesinatos en el campo parece comenzar a decrecer. En 2006, las víctimas mortales fueron 39 y en 2007, 28.
El MST sigue siendo un problema para el presidente del país, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien los Sin Tierra concedieron un respaldo total en las elecciones de 2002 y 2006. En su primer discurso al llegar a la presidencia, en 2002, Lula dijo que, con él, el MST no necesitaría invadir las tierras inactivas porque él se las iba a dar. No fue así, y el MST se debate entre el amor y el odio hacia quien fuera un respetado líder sindicalista y hoy pide por un lado a la justicia que las acciones ilegales del MST sean castigadas y al mismo tiempo permite que su Gobierno pague una amplia gama de subsidios, como las subvenciones a las escuelas de alfabetización de los campamentos.
JUAN ARIAS - El Paìs.com Río de Janeiro - 17/04/2008
Cada año desde 1996, coincidiendo con el aniversario de la masacre de 19 campesinos en Eldorado de Carajá, en el Estado brasileño de Pará, el Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST) de Brasil, el mayor de América Latina, se moviliza para celebrar lo que ellos llaman su abril rojo, el mes en el que intensifican en todo el país la invasión de tierras consideradas improductivas y que el Estado se niega a entregarles.
En el presente mes de abril, el MST ya ha realizado 40 invasiones. La más reciente tuvo lugar en São Paulo, en la hacienda de Ambev, en Angudos, donde derribaron todos los eucaliptos plantados por la empresa para poder sembrar alimentos cuanto antes.
Sin embargo, la acción de mayor envergadura y la que tiene en vilo a la opinión pública es el intento de paralizar la producción en la compañía minera Vale do Rio Doce, una de las empresas más lucrativas de Brasil, con gran proyección en el mercado mundial. Más de mil campesinos del MST amenazan con interrumpir el ferrocarril de Carajás, de enorme importancia estratégica, para impedir la salida de minerales. La tensión aumentó cuando el presidente de Vale, Roger Agnelli, calificó recientemente esta iniciativa de "acción criminal" y a los Sin Tierra que intentan paralizar la producción, de "bandidos". Más de 500 policías apoyados por helicópteros estaban ayer en alerta para impedir cualquier tipo de invasión en la empresa.
Aunque la opinión pública se muestra perpleja ante este tipo de acciones, la Iglesia católica, que siempre estuvo del lado del MST, en cuyo seno hay muchos creyentes, continúa defendiéndoles.
Un informe de la Pastoral de la Tierra (CPT) divulgado el martes afirma que el año pasado han crecido un 140% las expulsiones de campesinos de las tierras invadidas. En 2006 fueron expulsadas por los terratenientes 1.809 familias y en 2007 la cifra aumentó a 4.340. A pesar de todo, el número de asesinatos en el campo parece comenzar a decrecer. En 2006, las víctimas mortales fueron 39 y en 2007, 28.
El MST sigue siendo un problema para el presidente del país, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien los Sin Tierra concedieron un respaldo total en las elecciones de 2002 y 2006. En su primer discurso al llegar a la presidencia, en 2002, Lula dijo que, con él, el MST no necesitaría invadir las tierras inactivas porque él se las iba a dar. No fue así, y el MST se debate entre el amor y el odio hacia quien fuera un respetado líder sindicalista y hoy pide por un lado a la justicia que las acciones ilegales del MST sean castigadas y al mismo tiempo permite que su Gobierno pague una amplia gama de subsidios, como las subvenciones a las escuelas de alfabetización de los campamentos.
JUAN ARIAS - El Paìs.com Río de Janeiro - 17/04/2008
miércoles, abril 16, 2008
El ocaso de la izquierda italiana
Ayer conocimos los resultados de las elecciones en Italia y ya es momento para los análisis y las reflexiones que intenten explicar, o al menos interpretar, la actual situación política de la península itálica. Los recientes comicios electorales en Italia han estado marcados claramente por la inestabilidad política y económica del país pero, sobre todo, por la percepción negativa que tiene la ciudadanía italiana con respecto a su corrupta y cara clase política. La participación en estas elecciones ha descendido en casi cuatro puntos, colocándose en un 80.4% y alcanzando la tasa de participación más baja de los últimos 20 años.
Durante el domingo y el lunes el pueblo italiano manifestó su voluntad en las urnas y hoy Berlusconi es el indiscutible vencedor de los comicios. La coalición conservadora de este magnate de la comunicación resulta triunfadora y podrá gobernar muy probablemente con mayoría absoluta en las dos cámaras (Senado y Cámara de Diputados). Manchado por numerosos casos de corrupción y tráfico de influencias, Berlusconi será investido presidente por tercera vez, respaldado por formaciones políticas de extrema derecha como la Liga Norte de Bossi. Los peligrosos compañeros de viaje de “Il Cavaliere” tendrán la llave de la gobernabilidad, después de haber duplicado su apoyo electoral con un discurso declaradamente racista y xenófobo. Otras formaciones neofascistas como La Derecha también han crecido de forma preocupante en estas elecciones.
Los seguidores de Berlusconi están de celebración, sin embargo, en las sedes del Partido Democrático se respira decepción y tristeza en estos días. Veltroni y su intento de unificar las fuerzas políticas social-liberales y centristas no colmó las expectativas ni tampoco pudo invertir los hostiles resultados que le auguraban las encuestas durante la campaña electoral. Este candidato logra superar el apoyo electoral recibido por su antecesor Prodi en las pasadas elecciones, pero no consigue evitar la previsible victoria de Berlusconi. Quizás el exalcalde de Roma definió erróneamente las estrategias electorales al rechazar una nueva alianza con comunistas y verdes y priorizar, por el contrario, los pactos con católicos y liberales. Aunque, también pudo pesar sobre el fracaso del nuevo Partido Democrático la oscura herencia del Gobierno Prodi, que defraudó las expectativas de un electorado progresista ansioso de cambios sin romper definitivamente con el “berlusconismo”.
Pero, la gran sorpresa de estas elecciones italianas ha llegado de la mano de la izquierda. La coalición de la Izquierda Arcoiris, formada por comunistas y verdes, sufre un gran batacazo electoral, que le coloca como fuerza extraparlamentaria (en ambas cámaras) al no alcanzar el 4% de voto requerido. Fausto Bertinotti, hasta hace poco Presidente de la Cámara de Diputados, experimenta una caída de siete puntos con respecto a las pasadas elecciones (de un 11% a un 3%), lo que ha desencadenado su inmediata dimisión. Las comparaciones con el semejante caso español de IU y Gaspar Llamazares se hacen, pues, inevitables.
La desaparición de la izquierda italiana de las dos cámaras legislativas marca esta fatídica jornada electoral, que hará girar al país considerablemente hacia la derecha. Los comunistas italianos nunca habían quedado fuera del parlamento desde su entrada en 1945. Atrás quedaron ya los tiempos de Berlinguer al frente del PCI y su histórico máximo electoral del 33.3% en las elecciones de 1976. Hoy, con poco más de un 3%, la Izquierda Arcoiris, coalición que aglutina a las formaciones políticas que se reclaman herederas del PCI, sufre las consecuencias de un bipartidismo feroz, cada vez más característico de los sistemas políticos europeos. El tantas veces aclamado pluralismo político de Italia se ve quebrantado ahora cuando el 80% de los votos emitidos ha ido a parar al PDL de Berlusconi o el PD de Veltroni, a pesar de las escasas diferencias que existen entre la “B” y la “V”.
La izquierda italiana inicia su largo y tortuoso peregrinar por el desierto extraparlamentario, pero este brutal bipartidismo no puede quedar como la única causa del estrepitoso fracaso electoral. Se impone ahora una reflexión serena, tranquila y profunda de las posibles causas de esta debacle, pero en ella no podrá negarse el papel protagonista de la anhelada unidad de la izquierda, esa unidad tan quebrada en estos últimos comicios electorales. Tres formaciones políticas de izquierda alternativa rivalizaron con la Izquierda Arcoiris en las urnas, criticando el pacto de la “izquierda institucional” con el social-liberalismo y no alcanzando el 1% ninguna de ellas. La Izquierda Crítica, del exsenador Turigliatto, no logró responder a las expectativas que había creado durante su brillante campaña electoral y únicamente pudo rozar el 0.5% de apoyo electoral. Cifra superada por el Partido Comunista de los Trabajadores, candidatura de tendencia trotskista única en mantener el calificativo “comunista” en su denominación. Muy por debajo de estas dos formaciones quedó el Partido de Alternativa Comunista, también de ideología trotskista.
La crisis en la izquierda italiana, como en la europea, es ya insoslayable. Sólo contadas esperanzas, como los casos de Francia, Alemania o Portugal, mantienen el importante peso político que, en un pasado no muy lejano, tuvo la izquierda en Europa. Poco a poco los partidos que no asumen el social-liberalismo, como el rostro más humano del capitalismo, van quedando fuera de las instituciones cayendo en las trampas de un sistema injusto que aspira a perpetuarse por mucho tiempo todavía. Lo crítico, lo inconformista y lo rebelde se hace incómodo para el sistema y, por ello, se excluye, se silencia y se combate desde el poder.
La izquierda en Italia y en Europa sufre una decadencia sin paliativos que, en numerosas ocasiones, la separa de las instituciones y la devuelve a la calle, lugar que nunca debió abandonar. Llegado este momento se hace imprescindible el análisis profundo, concienzudo y sereno sobre la situación actual de la izquierda y el debate plural y abierto sobre su futuro. En muchos momentos la izquierda sacrificó su acción en la calle por un acceso fácil y cómodo a las instituciones, lo que constituyó un gran error que ahora muestra sus graves consecuencias. El trabajo en las instituciones y la acción a pie de calle no deben ser excluyentes, sino siempre complementarios. La izquierda ha perdido el pulso de la calle, de la ciudadanía, y debe retomarlo con extremada urgencia.
La reconstrucción necesaria de la izquierda europea pasa ineludiblemente por la vuelta a sus raíces, no para rescatar viejos símbolos, mensajes y estrategias ya desfasados y que se revelaron ineficaces en muchas ocasiones, sino para analizar los errores y recordar los aciertos de nuestra larga historia. Para reconstruir la izquierda es imprescindible mirar al futuro cara a cara, analizando sus nuevos retos y organizando las próximas luchas, pero sin olvidar nunca nuestra historia y nuestro pasado. Ante la izquierda se abre ahora una etapa difícil y compleja, pero que debe servir para reforzar nuestras posiciones y definir nuestras nuevas estrategias. Aún queda un mundo por cambiar ahí afuera y la izquierda debe seguir desempeñando un papel protagonista en esta lucha.
Alberto Hidalgo Hermoso
Rebelión
Durante el domingo y el lunes el pueblo italiano manifestó su voluntad en las urnas y hoy Berlusconi es el indiscutible vencedor de los comicios. La coalición conservadora de este magnate de la comunicación resulta triunfadora y podrá gobernar muy probablemente con mayoría absoluta en las dos cámaras (Senado y Cámara de Diputados). Manchado por numerosos casos de corrupción y tráfico de influencias, Berlusconi será investido presidente por tercera vez, respaldado por formaciones políticas de extrema derecha como la Liga Norte de Bossi. Los peligrosos compañeros de viaje de “Il Cavaliere” tendrán la llave de la gobernabilidad, después de haber duplicado su apoyo electoral con un discurso declaradamente racista y xenófobo. Otras formaciones neofascistas como La Derecha también han crecido de forma preocupante en estas elecciones.
Los seguidores de Berlusconi están de celebración, sin embargo, en las sedes del Partido Democrático se respira decepción y tristeza en estos días. Veltroni y su intento de unificar las fuerzas políticas social-liberales y centristas no colmó las expectativas ni tampoco pudo invertir los hostiles resultados que le auguraban las encuestas durante la campaña electoral. Este candidato logra superar el apoyo electoral recibido por su antecesor Prodi en las pasadas elecciones, pero no consigue evitar la previsible victoria de Berlusconi. Quizás el exalcalde de Roma definió erróneamente las estrategias electorales al rechazar una nueva alianza con comunistas y verdes y priorizar, por el contrario, los pactos con católicos y liberales. Aunque, también pudo pesar sobre el fracaso del nuevo Partido Democrático la oscura herencia del Gobierno Prodi, que defraudó las expectativas de un electorado progresista ansioso de cambios sin romper definitivamente con el “berlusconismo”.
Pero, la gran sorpresa de estas elecciones italianas ha llegado de la mano de la izquierda. La coalición de la Izquierda Arcoiris, formada por comunistas y verdes, sufre un gran batacazo electoral, que le coloca como fuerza extraparlamentaria (en ambas cámaras) al no alcanzar el 4% de voto requerido. Fausto Bertinotti, hasta hace poco Presidente de la Cámara de Diputados, experimenta una caída de siete puntos con respecto a las pasadas elecciones (de un 11% a un 3%), lo que ha desencadenado su inmediata dimisión. Las comparaciones con el semejante caso español de IU y Gaspar Llamazares se hacen, pues, inevitables.
La desaparición de la izquierda italiana de las dos cámaras legislativas marca esta fatídica jornada electoral, que hará girar al país considerablemente hacia la derecha. Los comunistas italianos nunca habían quedado fuera del parlamento desde su entrada en 1945. Atrás quedaron ya los tiempos de Berlinguer al frente del PCI y su histórico máximo electoral del 33.3% en las elecciones de 1976. Hoy, con poco más de un 3%, la Izquierda Arcoiris, coalición que aglutina a las formaciones políticas que se reclaman herederas del PCI, sufre las consecuencias de un bipartidismo feroz, cada vez más característico de los sistemas políticos europeos. El tantas veces aclamado pluralismo político de Italia se ve quebrantado ahora cuando el 80% de los votos emitidos ha ido a parar al PDL de Berlusconi o el PD de Veltroni, a pesar de las escasas diferencias que existen entre la “B” y la “V”.
La izquierda italiana inicia su largo y tortuoso peregrinar por el desierto extraparlamentario, pero este brutal bipartidismo no puede quedar como la única causa del estrepitoso fracaso electoral. Se impone ahora una reflexión serena, tranquila y profunda de las posibles causas de esta debacle, pero en ella no podrá negarse el papel protagonista de la anhelada unidad de la izquierda, esa unidad tan quebrada en estos últimos comicios electorales. Tres formaciones políticas de izquierda alternativa rivalizaron con la Izquierda Arcoiris en las urnas, criticando el pacto de la “izquierda institucional” con el social-liberalismo y no alcanzando el 1% ninguna de ellas. La Izquierda Crítica, del exsenador Turigliatto, no logró responder a las expectativas que había creado durante su brillante campaña electoral y únicamente pudo rozar el 0.5% de apoyo electoral. Cifra superada por el Partido Comunista de los Trabajadores, candidatura de tendencia trotskista única en mantener el calificativo “comunista” en su denominación. Muy por debajo de estas dos formaciones quedó el Partido de Alternativa Comunista, también de ideología trotskista.
La crisis en la izquierda italiana, como en la europea, es ya insoslayable. Sólo contadas esperanzas, como los casos de Francia, Alemania o Portugal, mantienen el importante peso político que, en un pasado no muy lejano, tuvo la izquierda en Europa. Poco a poco los partidos que no asumen el social-liberalismo, como el rostro más humano del capitalismo, van quedando fuera de las instituciones cayendo en las trampas de un sistema injusto que aspira a perpetuarse por mucho tiempo todavía. Lo crítico, lo inconformista y lo rebelde se hace incómodo para el sistema y, por ello, se excluye, se silencia y se combate desde el poder.
La izquierda en Italia y en Europa sufre una decadencia sin paliativos que, en numerosas ocasiones, la separa de las instituciones y la devuelve a la calle, lugar que nunca debió abandonar. Llegado este momento se hace imprescindible el análisis profundo, concienzudo y sereno sobre la situación actual de la izquierda y el debate plural y abierto sobre su futuro. En muchos momentos la izquierda sacrificó su acción en la calle por un acceso fácil y cómodo a las instituciones, lo que constituyó un gran error que ahora muestra sus graves consecuencias. El trabajo en las instituciones y la acción a pie de calle no deben ser excluyentes, sino siempre complementarios. La izquierda ha perdido el pulso de la calle, de la ciudadanía, y debe retomarlo con extremada urgencia.
La reconstrucción necesaria de la izquierda europea pasa ineludiblemente por la vuelta a sus raíces, no para rescatar viejos símbolos, mensajes y estrategias ya desfasados y que se revelaron ineficaces en muchas ocasiones, sino para analizar los errores y recordar los aciertos de nuestra larga historia. Para reconstruir la izquierda es imprescindible mirar al futuro cara a cara, analizando sus nuevos retos y organizando las próximas luchas, pero sin olvidar nunca nuestra historia y nuestro pasado. Ante la izquierda se abre ahora una etapa difícil y compleja, pero que debe servir para reforzar nuestras posiciones y definir nuestras nuevas estrategias. Aún queda un mundo por cambiar ahí afuera y la izquierda debe seguir desempeñando un papel protagonista en esta lucha.
Alberto Hidalgo Hermoso
Rebelión
Vallejo en el corazón - César Hildebrandt
Ayer 15 de abril se volvió a morir César Vallejo. Digamos que se ha muerto 70 veces. Y digamos también que está más vivo que algunos de sus colegas que se reeditan cada año y que se suicidaron de un sueldazo en la sien en plena hacienda pública.
Vallejo es un poeta que pocos han leído, que muy pocos han entendido y que todos aplauden porque eso es lo correcto y porque, además, se le recuerda en su fase de modernista hablando de los heraldos negros que nos manda la muerte.
Pero ese no es el Vallejo que fue reivindicado póstumamente. El Vallejo que fue reconocido cuando ya era tarde es el que hizo sufrir y sufrió en los Poemas Humanos y el que ardió de cólera y lloró como un niño en los poemas dedicados a España. También es el Vallejo experimentoso y sentimental de “Trilce”, escrito para desafiar lo chocanesco –con todo lo que eso puede significar–.
Lo más genial de Vallejo es su relación con el idioma. No exagero si digo que con él las palabras conocen sentidos distintos y los sentidos se expresan con palabras nuevas. Vallejo amaba el idioma español pero, al mismo tiempo, lo galopaba sin piedad, lo extenuaba en aventuras descubridoras. Vallejo no se cansa de navegar corriente arriba y de fundar nuevas comarcas de las que huye tan pronto lo aburren. Vallejo es un mujeriego del idioma. Y por eso es tan intratable para muchos traductores.
“Han matado, a la vez, a Pedro, a Rojas…” dice para confirmarnos que la crueldad de la guerra se lleva al padre y al marido pero también al luchador que es parte del nosotros. Y como para Vallejo la muerte siempre es “lacónico suceso”, añade:
“Lo han matado suavemente
entre el cabello de su mujer, la Juana Vásquez,
a la hora del fuego, al año del balazo,
y cuando andaba cerca ya de todo”.
Como saben los lectores de Vallejo, este Pedro Rojas guerrillero y antifranquista termina resucitando laicamente, como aquel otro combatiente del archiconocido poema “Masa”. Porque Vallejo resucita a quien no debe morir y, como no cree demasiado en Dios, acude al poder popular y a la voluntad del herido tumulto para lograrlo. Por eso es que Rojas, levantado entre los muertos, vuelve a escribir con el dedo en el aire “¡Viban los compañeros! Pedro Rojas”.
Nadie había hecho bodas tan notables de la rabia y la ternura. Nadie había ensayado tan radicalmente con las palabras ni con la emoción. Hay veces en que Vallejo parece tener más ojos, más oídos, más nervios y más capacidad de ser solidario que el más sensible de sus prójimos. Bueno, eso se llama, abreviadamente, genialidad.
“Ahí pasa la muerte por Irún:
sus pasos de acordeón, su palabrota,
su metro del tejido que te dije…
¡Llamadla! Hay que seguirla
hasta el pie de los tanques enemigos,
que la muerte es un ser sido a la fuerza,
cuyo principio y fin llevo grabados
a la cabeza de mis ilusiones,
por mucho que ella corra el peligro corriente
que tú sabes
y que haga como que hace que me ignora”.
La muerte no lo ignoró aquel abril de 1938, a los 46 años de su edad. Vengativa, lo visitó en la cama modesta de aquella clínica del boulevard Arago, donde vivió los últimos tramos de ese matrimonio que yo siempre he imaginado como espantoso. Su viuda contaría, años después, que Vallejo se murió sin diagnóstico y así se hizo notar en el certificado de defunción. Gerardo Diego, a quien madame Vallejo odió siempre, ha descrito la hambruna que se sufría en esa casa.
El Perú oficial despreció a Vallejo. Clemente Palma, el crítico literario más importante de la Lima que Vallejo merodeó sin demasiadas ganas, se burló del poeta y vaticinó su defunción literaria. También estuvo lo del incendio en el norte, un capítulo que acaba de recordar notablemente Eduardo González Viaña. Es cierto que José Carlos Mariátegui vislumbró al genio, pero la voz del fundador del socialismo peruano no era en ese momento tan importante como lo fue cuando la historia lo puso en la cumbre que le correspondía. También es cierto que Antenor Orrego lo estimó humana y literariamente y que, a raíz de su muerte, un joven José María Arguedas escribió, con el seudónimo de Pedro Tierra, un emocionado artículo vallejiano aparecido en la revista “Hoz y martillo”. Pero el Perú oficial –es decir, la derecha que no lee y el pueblo que le sirve agachadamente– le dio la espalda.
El asunto es que Vallejo se fue a Europa con el ánimo de no volver a este país erizado de Palmas. Y la verdad es que se murió en la miseria. Y también es verdad que sin la campaña de André Coyné, el francés a quien también le debemos el descubrimiento de César Moro, Vallejo no habría sido admitido, veinte años después de su muerte, en la comunidad literaria de Lima. Claro que después de Coyné se puso de moda decir que Vallejo “era el más grande”. Y lo era, pero no porque lo dijeran en Lima. Porque a Vallejo lo amaron y lo elogiaron, en Europa, Pablo Neruda, Louis Aragon, André Malraux. “Tenías algo de mina, de socavón lunar, algo terrenalmente profundo” le escribió Neruda en agosto de 1938. Y el español Andrés Iduarte estampó en la revista “Hora de España” estas palabras que no cesarán de ser ciertísimas: “Le faltaba (a Vallejo) toda condición para eso que llaman ‘el éxito’. No admitió ser poeta bufón de poderosos, ni secretario de imbéciles, ni traspunte de badulaques… Vivió en la amargura y en la pobreza, pero sin rencor ni resentimiento… La muerte de Vallejo la produjo, sencillamente, el hambre a que lo condenó su nobleza…”
Que estas líneas sirvan para desenmascarar al viejo país falsamente aristocrático que maltrató a Vallejo y que, años más tarde –“muerto el combatiente”– le dedica discursos y homenajes. Y que sirvan quizás para recordarles a algunos a qué frivolidad de membretes que elevan socialmente y a qué poquedad de premios que “consagran”se ha reducido, en muchos sentidos, el quehacer de los que escriben amando la deriva de los acomodos. Quizás para ellos Vallejo escribió esto:
“Vanse de su piel, rascándose el sarcófago en que nacen
y suben por su muerte de hora en hora
y caen, a lo largo de su alfabeto gélido,
hasta el suelo”.
La Primera - Columnista
martes, abril 15, 2008
Italia: el crepúsculo del comunismo parlamentario
Massimo Modonesi
Rebelión
Las elecciones del 13 y 14 de abril marcan un acontecimiento histórico en la política italiana: el fin de la presencia parlamentaria de los comunistas.
Desde la segunda posguerra, el PCI había sido el principal partido de oposición y un pilar, en el bien y el mal, de la democracia italiana, llegando a tener un tercio de los votos. A partir de su disolución en 1991, la hoz y el martillo seguían apareciendo en los símbolos de su sucesor, el Partido Democrático de Izquierda (PDI), y del Partido de la Refundación Comunista (PRC), dos partidos que encabezaban la oposición al primer y segundo gobierno de Silvio Berlusconi en 1994 y 2001 y participaron en la formación del primer y segundo gobierno de Romano Prodi en 1996 y 2006.
La involución centrista del PDI culminó en la desaparición de toda relación simbólica y política con la tradición comunista italiana y en la formación del Partido Democrático inspirado en el “progresismo” norteamericano y Walter Veltroni, candidato a primer ministro en 2008, pasó explícitamente de la referencia a Berlinguer a la de Kennedy.
El Partido de la Refundación Comunista, por su parte, mantuvo hasta 2006 la bandera comunista y la consiguiente postura política antisistémica y logró no sólo sobrevivir sino ampliar su presencia política gracias a tres recursos fundamentales. En primer lugar, participó y apoyó a los movimientos sociales antineoliberales –y en particular los altermundistas- lo cual le permitió rejuvener la militancia comunista, a diferencia de los principales partidos europeos, con excepción de la Liga Comunista Revolucionaria en Francia. En segundo lugar, contó con la popularidad de un liderazgo inteligente que combinaba la crítica radical con una gran capacidad comunicativa, el de Fausto Bertinotti. Por último, mantuvo su independencia al interior de un frente anti-berlusconi, es decir conservaba una diversidad y una especificidad político-ideológica sin marginarse de la lucha política nacional.
Sin embargo, a partir de 2006, Refundación Comunista aceptó ser parte de una alianza de gobierno y no sólo de una coalición electoral y se vio enfrascada en la experiencia del segundo gobierno Prodi. En menos de dos años perdió la credibilidad acumulada a lo largo de más de quince. A su izquierda, fue criticada por apoyar un ejercicio de gobierno que no cumplió sus promesas de reformas sociales y asumió eventualmente posturas francamente conservadoras, en particular en relación con los temas del pacifismo. Todo ello mientras Bertinotti asumía la presidencia de la Cámara de Diputados y dirigentes de Refundación ocupaban puestos en Secretarías de gobierno. A su derecha, fue cuestionada por no ser un factor inestable de la alianza de gobierno al tratar de presionar a Prodi y al PD para que asumieran políticas que no correspondían a su perfil moderado. Más allá de la frágil mayoría parlamentaria, las derechas y los medios de comunicación enfatizaron el “chantaje” de las izquierdas (junto al PRC, los verdes, la disidencia izquierdista del PD, ahora llamada Izquierda Democrática, y otra agrupación menor de denominación comunista, el Partido de los Comunistas Italianos). Izquierdas que no pudieron cambiar la orientación “natural” del gobierno y fueron acusadas de su caída y de abrir las puertas del regreso de Berlusconi y las derechas.
En coincidencia con el fin del gobierno de Prodi a inicios de 2008, el PD decidió romper la alianza con Refundación Comunista (y viceversa) y ésta convocó a sus aliados menores a formar una coalición electoral llamada Izquierda Arcoiris con la promesa de transformarla en un nuevo sujeto político, un partido a la izquierda del centro ocupado por el PD.
Los resultados electorales muestran, además de la esperada victoria de las derechas, la concentración de los votos hacia las opciones de gobierno encarnadas por Berlusconi y Veltroni y una distribución de las preferencias hacia los partidos menores que favorece a la derecha extrema de corte fascista (La destra) y una disidencia católica conservadora (UDC).
Se fragua así una debacle de la presencia electoral y, por lo tanto, parlamentaria de los comunistas en Italia, los cuales no alcanzan a tener senadores y diputados por no obtener el mínimo requerido del 8% y 4% respectivamente.
Los resultados dan un 3% que resulta el mínimo histórico bajo el cual ni siquiera en los peores tiempos de la lenta refundación se había caído. Un 3% obtenido por una formación ahora declaradamente postcomunista. Las tres agrupaciones trotskistas que se presentaron –hecho inédito en Italia- obtuvieron sumando sus votos alrededor de 1%, canalizando el descontento izquierdista hacia la política institucionalista de Refundación Comunista.
Por otra parte, el comunismo se diluye no sólo cuantitativamente sino cualitativamente. Al interior de la Izquierda Arcoiris, si bien la fuerza de Refundación y de los Comunistas Italianos es determinante, se decidió desaparecer la hoz y el martillo del símbolo y Bertinotti declaró que el comunismo iba a ser una “corriente cultural” al interior de una organización plural suscitando las respuestas polémicas de algunas corrientes de su partido.
El balance político muestra el fracaso de la estrategia combinada de partido de gobierno y de movimiento adoptada por los comunistas italianos. El gobiernismo se comió al movimientismo y el regreso a la oposición careció de credibilidad. La disolución del discurso y la simbología comunista marca un paso hacia una modernización que tiene sabor a moderación. Sin embargo, los resultados electorales probablemente no hubiesen sido mejores sin la creación de la Izquierda Arcoiris.
Más bien, lo que resulta de ellos es la conclusión de una estrategia política. No deja de sorprender cómo en un país con fuertes tradiciones izquierdistas, con sólidos recursos culturales, en el cual existen movimientos y movilizaciones, en donde el neoliberalismo hizo estragos que los gobiernos de centro-izquierda no pudieron y/o no supieron revertir no haya una reacción electoral hacia la izquierda. Los comunistas pagan el error de haber cobijado a un gobierno moderado y conservador y, con ello, entierran toda una estrategia político-institucional.
Con estas elecciones se cierra un ciclo del comunismo italiano. No obstante, vistos las desigualdades y los conflictos que atraviesan al país, los caminos de una izquierda radical de orientación comunista no desaparecen sino que, inevitablemente, tienen que forjarse al margen de las instituciones, rompiendo con la subalternidad, recuperando, en el terreno del antagonismo, la fuerza de la crítica y la potencialidad de la protesta, el conflicto social, la movilización y la politización de los sectores populares, incluyendo a los inmigrados, para volver a plantear un desafío antisistémico y ocupar el lugar socio-político fundamental que el comunismo italiano fue perdiendo en sus recorridos institucionalistas. Un 3% de votos, poco más de un millón, significa una presencia electoral testimonial y un nula representación parlamentaria, pero podría ser una base de cientos de miles de militantes y simpatizantes que vertebren a los movimientos en contra del neoliberalismo italiano, en su versión dura o blanda, empezando por la que promoverá el tercer gobierno de Silvio Berlusconi.
Rebelión
Las elecciones del 13 y 14 de abril marcan un acontecimiento histórico en la política italiana: el fin de la presencia parlamentaria de los comunistas.
Desde la segunda posguerra, el PCI había sido el principal partido de oposición y un pilar, en el bien y el mal, de la democracia italiana, llegando a tener un tercio de los votos. A partir de su disolución en 1991, la hoz y el martillo seguían apareciendo en los símbolos de su sucesor, el Partido Democrático de Izquierda (PDI), y del Partido de la Refundación Comunista (PRC), dos partidos que encabezaban la oposición al primer y segundo gobierno de Silvio Berlusconi en 1994 y 2001 y participaron en la formación del primer y segundo gobierno de Romano Prodi en 1996 y 2006.
La involución centrista del PDI culminó en la desaparición de toda relación simbólica y política con la tradición comunista italiana y en la formación del Partido Democrático inspirado en el “progresismo” norteamericano y Walter Veltroni, candidato a primer ministro en 2008, pasó explícitamente de la referencia a Berlinguer a la de Kennedy.
El Partido de la Refundación Comunista, por su parte, mantuvo hasta 2006 la bandera comunista y la consiguiente postura política antisistémica y logró no sólo sobrevivir sino ampliar su presencia política gracias a tres recursos fundamentales. En primer lugar, participó y apoyó a los movimientos sociales antineoliberales –y en particular los altermundistas- lo cual le permitió rejuvener la militancia comunista, a diferencia de los principales partidos europeos, con excepción de la Liga Comunista Revolucionaria en Francia. En segundo lugar, contó con la popularidad de un liderazgo inteligente que combinaba la crítica radical con una gran capacidad comunicativa, el de Fausto Bertinotti. Por último, mantuvo su independencia al interior de un frente anti-berlusconi, es decir conservaba una diversidad y una especificidad político-ideológica sin marginarse de la lucha política nacional.
Sin embargo, a partir de 2006, Refundación Comunista aceptó ser parte de una alianza de gobierno y no sólo de una coalición electoral y se vio enfrascada en la experiencia del segundo gobierno Prodi. En menos de dos años perdió la credibilidad acumulada a lo largo de más de quince. A su izquierda, fue criticada por apoyar un ejercicio de gobierno que no cumplió sus promesas de reformas sociales y asumió eventualmente posturas francamente conservadoras, en particular en relación con los temas del pacifismo. Todo ello mientras Bertinotti asumía la presidencia de la Cámara de Diputados y dirigentes de Refundación ocupaban puestos en Secretarías de gobierno. A su derecha, fue cuestionada por no ser un factor inestable de la alianza de gobierno al tratar de presionar a Prodi y al PD para que asumieran políticas que no correspondían a su perfil moderado. Más allá de la frágil mayoría parlamentaria, las derechas y los medios de comunicación enfatizaron el “chantaje” de las izquierdas (junto al PRC, los verdes, la disidencia izquierdista del PD, ahora llamada Izquierda Democrática, y otra agrupación menor de denominación comunista, el Partido de los Comunistas Italianos). Izquierdas que no pudieron cambiar la orientación “natural” del gobierno y fueron acusadas de su caída y de abrir las puertas del regreso de Berlusconi y las derechas.
En coincidencia con el fin del gobierno de Prodi a inicios de 2008, el PD decidió romper la alianza con Refundación Comunista (y viceversa) y ésta convocó a sus aliados menores a formar una coalición electoral llamada Izquierda Arcoiris con la promesa de transformarla en un nuevo sujeto político, un partido a la izquierda del centro ocupado por el PD.
Los resultados electorales muestran, además de la esperada victoria de las derechas, la concentración de los votos hacia las opciones de gobierno encarnadas por Berlusconi y Veltroni y una distribución de las preferencias hacia los partidos menores que favorece a la derecha extrema de corte fascista (La destra) y una disidencia católica conservadora (UDC).
Se fragua así una debacle de la presencia electoral y, por lo tanto, parlamentaria de los comunistas en Italia, los cuales no alcanzan a tener senadores y diputados por no obtener el mínimo requerido del 8% y 4% respectivamente.
Los resultados dan un 3% que resulta el mínimo histórico bajo el cual ni siquiera en los peores tiempos de la lenta refundación se había caído. Un 3% obtenido por una formación ahora declaradamente postcomunista. Las tres agrupaciones trotskistas que se presentaron –hecho inédito en Italia- obtuvieron sumando sus votos alrededor de 1%, canalizando el descontento izquierdista hacia la política institucionalista de Refundación Comunista.
Por otra parte, el comunismo se diluye no sólo cuantitativamente sino cualitativamente. Al interior de la Izquierda Arcoiris, si bien la fuerza de Refundación y de los Comunistas Italianos es determinante, se decidió desaparecer la hoz y el martillo del símbolo y Bertinotti declaró que el comunismo iba a ser una “corriente cultural” al interior de una organización plural suscitando las respuestas polémicas de algunas corrientes de su partido.
El balance político muestra el fracaso de la estrategia combinada de partido de gobierno y de movimiento adoptada por los comunistas italianos. El gobiernismo se comió al movimientismo y el regreso a la oposición careció de credibilidad. La disolución del discurso y la simbología comunista marca un paso hacia una modernización que tiene sabor a moderación. Sin embargo, los resultados electorales probablemente no hubiesen sido mejores sin la creación de la Izquierda Arcoiris.
Más bien, lo que resulta de ellos es la conclusión de una estrategia política. No deja de sorprender cómo en un país con fuertes tradiciones izquierdistas, con sólidos recursos culturales, en el cual existen movimientos y movilizaciones, en donde el neoliberalismo hizo estragos que los gobiernos de centro-izquierda no pudieron y/o no supieron revertir no haya una reacción electoral hacia la izquierda. Los comunistas pagan el error de haber cobijado a un gobierno moderado y conservador y, con ello, entierran toda una estrategia político-institucional.
Con estas elecciones se cierra un ciclo del comunismo italiano. No obstante, vistos las desigualdades y los conflictos que atraviesan al país, los caminos de una izquierda radical de orientación comunista no desaparecen sino que, inevitablemente, tienen que forjarse al margen de las instituciones, rompiendo con la subalternidad, recuperando, en el terreno del antagonismo, la fuerza de la crítica y la potencialidad de la protesta, el conflicto social, la movilización y la politización de los sectores populares, incluyendo a los inmigrados, para volver a plantear un desafío antisistémico y ocupar el lugar socio-político fundamental que el comunismo italiano fue perdiendo en sus recorridos institucionalistas. Un 3% de votos, poco más de un millón, significa una presencia electoral testimonial y un nula representación parlamentaria, pero podría ser una base de cientos de miles de militantes y simpatizantes que vertebren a los movimientos en contra del neoliberalismo italiano, en su versión dura o blanda, empezando por la que promoverá el tercer gobierno de Silvio Berlusconi.
Los colombianos no somos prisioneros ni secuestrados de la obediencia a este gobierno - Iván Márquez, integrante del Secretariado de las FARC-EP
Entrevista a Iván Márquez, integrante del Secretariado de las FARC-EP
ANNCOL y ABP
En territorio ecuatoriano, el primero de marzo fue abatido, con varios combatientes de su guardia y algunas personas que estaban de visita en su campamento de paz, el comandante Raúl Reyes, integrante del Secretariado Nacional de las FARC-EP. A los pocos días, el 7 de marzo, por manos de un agente enemigo infiltrado en las filas del Bloque noroccidental, fue atrozmente asesinado, al lado de su compañera, el Comandante Iván Ríos, también integrante de la máxima instancia ejecutiva del Estado Mayor Central insurgente. Es Indudable que estos hechos han suscitado una nueva situación para el desarrollo de la confrontación política, militar y social colombiana, que en el primer caso genera comprometimiento y desestabilización diplomática en la región latinoamericana y en el segundo, como también ocurre en el primero, toca sensiblemente estructuras de conducción estratégica en el seno de la guerrilla más antigua y experimentada del continente. Sobre éstos y otros temas trascendentales como el canje de prisioneros, la ilegitimidad del gobierno y la crisis estructural del Estado, dialogamos con el Comandante Iván Márquez, miembro del Secretariado Nacional de las FARC-EP.
¿Cuál es el balance que hace la Dirección insurgente respecto a las lamentables muertes de los comandantes Raúl Reyes e Iván Ríos, tan festejados por la oligarquía colombiana, en momentos en que las FARC-EP, mediante gestos unilaterales y a pesar de la intransigencia uribista, venían mostrando su mayor disposición para llegar a un acuerdo de intercambio humanitario que abriera caminos de paz?
Ha sido un golpe muy duro y nos ha estremecido hasta el alma. Se trataba de dos comandantes muy valiosos, como lo son todos los que combaten por la causa de los pobres de la tierra. Duele que Raúl haya caído cuando buscaba caminos para el canje humanitario, al que consideraba peldaño en dirección a la paz con justicia social. Con perfidia Uribe aprovechó esa circunstancia para planificar con el concurso de los Estados Unidos y de Israel la celada criminal. La muerte de Iván quedará como constancia histórica de la degradación de la guerra que rige las acciones del Estado. Cortarles las manos a los adversarios abatidos… Es la sevicia del régimen colombiano, no de ahora, sino de siempre. También corta cabezas y desmembra a sus víctimas. El júbilo triunfalista de las oligarquías durará un instante. La inconformidad social está incrementando el volumen de fuego de su cólera. La muerte de Raúl, de Iván y de tantos otros, no es una victoria del adversario: es un espejismo. Las FARC no son uno, ni dos, ni tres, ni cinco comandantes, ni varias columnas… son el pueblo con un ansia incontenible de victoria. El día del alzamiento general se podrá apreciar con nitidez que el pueblo está en las FARC y que las FARC son el pueblo en armas. Comandantes virtuosos en los campos militar y político como Joaquín Gómez y Mauricio Jaramillo han ocupado el lugar de los caídos, garantizando un Estado Mayor Central cohesionado en torno al Comandante en Jefe, al Plan Estratégico de las FARC, a la Plataforma Bolivariana por la Nueva Colombia…, y a la bandera de paz con justicia social que tremola en lo más alto de la sierra guerrillera. Nuestros muertos siguen viviendo en los fusiles y en el proyecto político y social de las FARC. En sus tumbas depositamos hoy una roja flor de arizá, de las que sólo brotan en las montañas rebeldes de Colombia, la de Bolívar. Venceremos. Habrá Nueva Colombia, Patria Grande y Socialismo.
El Presidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez ha ofrecido garantías para que una misión médica organizada por el gobierno francés pueda asistir a prisioneros de guerra en la profundidad de la selva. ¿Han sido consultadas las FARC al respecto?
No. Es algo que están montando sin contar con las FARC. El éxito de un emprendimiento de esa naturaleza no puede dejarse en manos de una excesiva ilusión. Uribe dice que garantiza… ¿garantiza qué? ¿Acaso es vocero insurgente?... ¡No faltaba más! El designado por el Secretariado de las FARC para hablar con la delegación del gobierno francés era el comandante Raúl Reyes, pero como todos saben, Raúl fue abatido en un ataque militar de los gobiernos de Colombia y de los Estados Unidos en territorio ecuatoriano, violando flagrantemente la soberanía de ese país y la ley internacional. Esta es la razón por la cual el gobierno francés no ha podido contactar a las FARC. Por esa consecuencia fatal del artero ataque, no hay hoy interlocutor de las FARC para tal efecto.
Pero la Iglesia católica ha instado al Secretariado de las FARC a nombrar rápidamente el reemplazo de Raúl Reyes…
Con todo respeto, los insignes purpurados creen que eso es como soplar y hacer botellas. Lo que ha ocurrido con el asesinato de Raúl Reyes e Iván Ríos es sumamente grave. Una persona con cuatro dedos de frente entiende que no se puede, en estas circunstancias, ni actuar ni exigir tan alegremente, como si nada hubiese ocurrido. Las FARC no bailan al son de las campañas mediáticas ni de mediaciones parcializadas. La diplomacia santanderista del gobierno de Bogotá mata mientras sonríe. Asesina a nuestros voceros y luego dice que está dispuesto a conversar. Sostiene que propicia el acuerdo humanitario y ordena al mismo tiempo el rescate militar, a sangre y fuego, de los prisioneros en la montaña. Extradita guerrilleros a los Estados Unidos y luego exige que los tres gringos prisioneros por las FARC, deben ser liberados. Habla de humanidad y su gobierno está montado sobre miles de fosas comunes y masacres. Se ufana de su “seguridad democrática”, que es de los gringos, pero más de 30 millones de colombianos -de 44- viven en la pobreza. Practica todos los días el terrorismo de Estado y tiene la desvergüenza de endosar esa condición a sus opositores. Es un gobierno tan mafioso como Don Vito Corleone y tiene el descaro mediático de calificar a los guerrilleros de narcotraficantes. No. No. La opinión pública no es candor en flor, y mucho menos la guerrilla de las FARC. Debieran leer con más atención los folios de la historia del Ejército del Pueblo, que enseña, que cuando las FARC reciben ataques mansalveros como el de Casa Verde, el régimen obtiene indefectiblemente una respuesta digna, acorde con la gravedad de los hechos.
El ministro de defensa Juan Manuel Santos ha calificado la agresión al Ecuador como una acción legítima de guerra y el comandante de las Fuerzas Militares, general Fredy Padilla de León, asegura que todo aquel que se reúna con las FARC se convierte automáticamente en objetivo militar…
Ahí están pintados. Ellos actúan en consonancia con la oficina que los gringos han montado en la antigua zona del Canal de Panamá para monitorear con las ocho agencias de la inteligencia americana, las fronteras de Colombia con Venezuela, Ecuador y Panamá, en función de atizar y justificar un eventual conflicto bélico entre naciones, en el marco de la estrategia geopolítica de Washington. Con lo expresado por el general Fredy Padilla de León, uno se pregunta si hubiese dicho lo mismo, si en lugar de los estudiantes mexicanos y del ciudadano ecuatoriano, hubiesen estado reunidos con Raúl los delegados del gobierno francés. Es que ellos, el gobierno y sus generales, creen que su hipócrita lucha contra lo que llaman tendenciosamente “terrorismo” justifica todos sus desafueros y transgresiones. Y en cuanto al Ministro de defensa Juan Manuel Santos, una sola reflexión: ha dicho con arrogancia infinita, pero con la mirada fija en el 2010 y en la Presidencia de la República, que si por justificar el ataque bélico de Colombia contra Ecuador, lo llaman “Halcón de la guerra”, que lo sigan llamando entonces “Halcón de la guerra”. El problema es que ese señorito de la oligarquía a duras penas alcanza a cobarde halconcillo detrás de un escritorio, que ni siquiera sabe a qué huele la pólvora. Es de lo que azuzan a la guerra pero no exponen su pellejo en la línea de fuego, como sí tienen que hacerlo los soldados y algunos oficiales subalternos. Mientras aparece sonriente ante micrófonos y cámaras con la “V” de la victoria que no le pertenece, y que no han logrado, van desapareciendo también de su memoria los militares muertos y los mutilados. Más que de halcón, tiene la apariencia y el vuelo de un gavilán pollero. Que lo diga el país.
.
Las computadoras incautadas, según el gobierno de Colombia a Raúl Reyes, y rescatadas de un demoledor bombardeo parecen más bien un expediente de Bogotá y Washington para chantajear a los gobiernos de Venezuela y Ecuador y para atenuar la resistencia de los pueblos de Nuestra América a las política imperiales… ¿Se le puede dar algún rango de credibilidad a lo que están difundiendo como su contenido?
A un gobierno mentiroso como el de Uribe Vélez no se le puede dar ningún crédito ni aquí ni en Cafarnaúm. La mentira es la punta de lanza de su asquerosa diplomacia. De ahí su total aislamiento en el concierto de las naciones latinoamericanas. Si acaso tendrá un par de cómplices, pero nunca amigos. Mintió cuando habló de persecución en caliente. Mintió y sigue mintiendo cuando dice que la guerrilla dispara desde Ecuador. Miente cuando dice que las FARC reciben armas y dólares de Venezuela. De haberlo recibido –y no les quepa la menor duda- ya habríamos tumbado mil veces ese gobierno pútrido de Bogotá que se ensaña contra el pueblo a través de la “seguridad democrática”, que a la larga es “seguridad inversionista” como lo confesó el propio Uribe en la Guajira. Miente cuando dice que la firma del TLC será la redención social de Colombia, cuando en realidad es grillete de la esclavitud moderna. No se le puede creer a un gobierno mentiroso y terrorista cuando califica de terrorista la lucha de los débiles. El propio Goebbels está metido en el Palacio de Nariño. Lo que realmente debe generar alarma en la conciencia ética de Nuestra América es que nadie diga nada ante la criminal ayuda de Washington en millones y millones de dólares y en armas al gobierno fascista y narco paramilitar de Colombia para incendiar al país con una guerra injusta, como son todas aquellas que se proponen la opresión y el expolio. Le corresponde al tribunal de los pueblos juzgar esa criminal política. Al pueblo de Colombia le asiste el sagrado derecho universal a alzarse contra la opresión y a sacudirse del yugo que mantiene encorvada su cerviz. El gobierno de Bogotá aborrece a Chávez por su osadía de desplegar, en medio de la tempestad de la guerra de los poderosos, la bandera de la paz porque ella arruina sus negocios. Chávez es Nuestra América a las puertas del nuevo Ayacucho. Es a Bolívar, a su proyecto político y social que despunta en esta aurora, a quien temen las oligarquías y el imperio. Y de Correa les asusta su imagen de dignidad que se agiganta al lado del héroe Alfaro y del Mariscal de Ayacucho iluminando el camino a los pueblos del continente. Por la paz con justicia social, por el decoro y por la unidad en una Gran Nación de repúblicas, estamos dispuestos a dar hasta la vida. Y estas no son palabras al viento.
¿Cree necesaria la revocatoria del Congreso por su alto grado de contaminación con la para política y el fraude electoral?
Es que la dignidad no puede convivir con la ilegitimidad. Los colombianos no pueden ser prisioneros ni secuestrados de la obediencia a este gobierno. Un poderoso grito social está rafagueando con sus chispas de indignación el cielo de la ilegitimidad de las instituciones. Por algo Uribe expresa su tajante desacuerdo con la revocatoria del Congreso y llama desesperado a fortalecer las instituciones, porque sabe que si cae el Congreso, tras su estruendo debe caer también el Ejecutivo infecto que preside. Esta verdad como el sol no se puede tapar con las manos ni con mentiras. Uribe resultó elegido Presidente de Colombia con los mismos votos que llevaron al Congreso a los Senadores y Representantes de la narco-para-política. Uribe está ahí gracias al fraude electoral que armaron los paramilitares y el DAS (Seguridad del Estado) que obligó a votar por él a punta de fusil y motosierra, y que puso a sufragar hasta los muertos. La llamada institucionalidad colombiana, hiede. Uribe y el Congreso deben renunciar porque su mandato usurpado es ilegítimo e ilegal. Colombia necesita un gran acuerdo nacional por la paz, la democracia verdadera y la dignidad. El llamado de nuestro manifiesto a reunir en un solo haz las fuerzas del cambio, como nueva alternativa de poder, debe abrirse espacio. Que cese la horrible noche. Colombia se merece otro gobierno que le dé la mayor suma de felicidad posible.
En las montañas de Colombia, abril 5 de 2008
ANNCOL y ABP
En territorio ecuatoriano, el primero de marzo fue abatido, con varios combatientes de su guardia y algunas personas que estaban de visita en su campamento de paz, el comandante Raúl Reyes, integrante del Secretariado Nacional de las FARC-EP. A los pocos días, el 7 de marzo, por manos de un agente enemigo infiltrado en las filas del Bloque noroccidental, fue atrozmente asesinado, al lado de su compañera, el Comandante Iván Ríos, también integrante de la máxima instancia ejecutiva del Estado Mayor Central insurgente. Es Indudable que estos hechos han suscitado una nueva situación para el desarrollo de la confrontación política, militar y social colombiana, que en el primer caso genera comprometimiento y desestabilización diplomática en la región latinoamericana y en el segundo, como también ocurre en el primero, toca sensiblemente estructuras de conducción estratégica en el seno de la guerrilla más antigua y experimentada del continente. Sobre éstos y otros temas trascendentales como el canje de prisioneros, la ilegitimidad del gobierno y la crisis estructural del Estado, dialogamos con el Comandante Iván Márquez, miembro del Secretariado Nacional de las FARC-EP.
¿Cuál es el balance que hace la Dirección insurgente respecto a las lamentables muertes de los comandantes Raúl Reyes e Iván Ríos, tan festejados por la oligarquía colombiana, en momentos en que las FARC-EP, mediante gestos unilaterales y a pesar de la intransigencia uribista, venían mostrando su mayor disposición para llegar a un acuerdo de intercambio humanitario que abriera caminos de paz?
Ha sido un golpe muy duro y nos ha estremecido hasta el alma. Se trataba de dos comandantes muy valiosos, como lo son todos los que combaten por la causa de los pobres de la tierra. Duele que Raúl haya caído cuando buscaba caminos para el canje humanitario, al que consideraba peldaño en dirección a la paz con justicia social. Con perfidia Uribe aprovechó esa circunstancia para planificar con el concurso de los Estados Unidos y de Israel la celada criminal. La muerte de Iván quedará como constancia histórica de la degradación de la guerra que rige las acciones del Estado. Cortarles las manos a los adversarios abatidos… Es la sevicia del régimen colombiano, no de ahora, sino de siempre. También corta cabezas y desmembra a sus víctimas. El júbilo triunfalista de las oligarquías durará un instante. La inconformidad social está incrementando el volumen de fuego de su cólera. La muerte de Raúl, de Iván y de tantos otros, no es una victoria del adversario: es un espejismo. Las FARC no son uno, ni dos, ni tres, ni cinco comandantes, ni varias columnas… son el pueblo con un ansia incontenible de victoria. El día del alzamiento general se podrá apreciar con nitidez que el pueblo está en las FARC y que las FARC son el pueblo en armas. Comandantes virtuosos en los campos militar y político como Joaquín Gómez y Mauricio Jaramillo han ocupado el lugar de los caídos, garantizando un Estado Mayor Central cohesionado en torno al Comandante en Jefe, al Plan Estratégico de las FARC, a la Plataforma Bolivariana por la Nueva Colombia…, y a la bandera de paz con justicia social que tremola en lo más alto de la sierra guerrillera. Nuestros muertos siguen viviendo en los fusiles y en el proyecto político y social de las FARC. En sus tumbas depositamos hoy una roja flor de arizá, de las que sólo brotan en las montañas rebeldes de Colombia, la de Bolívar. Venceremos. Habrá Nueva Colombia, Patria Grande y Socialismo.
El Presidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez ha ofrecido garantías para que una misión médica organizada por el gobierno francés pueda asistir a prisioneros de guerra en la profundidad de la selva. ¿Han sido consultadas las FARC al respecto?
No. Es algo que están montando sin contar con las FARC. El éxito de un emprendimiento de esa naturaleza no puede dejarse en manos de una excesiva ilusión. Uribe dice que garantiza… ¿garantiza qué? ¿Acaso es vocero insurgente?... ¡No faltaba más! El designado por el Secretariado de las FARC para hablar con la delegación del gobierno francés era el comandante Raúl Reyes, pero como todos saben, Raúl fue abatido en un ataque militar de los gobiernos de Colombia y de los Estados Unidos en territorio ecuatoriano, violando flagrantemente la soberanía de ese país y la ley internacional. Esta es la razón por la cual el gobierno francés no ha podido contactar a las FARC. Por esa consecuencia fatal del artero ataque, no hay hoy interlocutor de las FARC para tal efecto.
Pero la Iglesia católica ha instado al Secretariado de las FARC a nombrar rápidamente el reemplazo de Raúl Reyes…
Con todo respeto, los insignes purpurados creen que eso es como soplar y hacer botellas. Lo que ha ocurrido con el asesinato de Raúl Reyes e Iván Ríos es sumamente grave. Una persona con cuatro dedos de frente entiende que no se puede, en estas circunstancias, ni actuar ni exigir tan alegremente, como si nada hubiese ocurrido. Las FARC no bailan al son de las campañas mediáticas ni de mediaciones parcializadas. La diplomacia santanderista del gobierno de Bogotá mata mientras sonríe. Asesina a nuestros voceros y luego dice que está dispuesto a conversar. Sostiene que propicia el acuerdo humanitario y ordena al mismo tiempo el rescate militar, a sangre y fuego, de los prisioneros en la montaña. Extradita guerrilleros a los Estados Unidos y luego exige que los tres gringos prisioneros por las FARC, deben ser liberados. Habla de humanidad y su gobierno está montado sobre miles de fosas comunes y masacres. Se ufana de su “seguridad democrática”, que es de los gringos, pero más de 30 millones de colombianos -de 44- viven en la pobreza. Practica todos los días el terrorismo de Estado y tiene la desvergüenza de endosar esa condición a sus opositores. Es un gobierno tan mafioso como Don Vito Corleone y tiene el descaro mediático de calificar a los guerrilleros de narcotraficantes. No. No. La opinión pública no es candor en flor, y mucho menos la guerrilla de las FARC. Debieran leer con más atención los folios de la historia del Ejército del Pueblo, que enseña, que cuando las FARC reciben ataques mansalveros como el de Casa Verde, el régimen obtiene indefectiblemente una respuesta digna, acorde con la gravedad de los hechos.
El ministro de defensa Juan Manuel Santos ha calificado la agresión al Ecuador como una acción legítima de guerra y el comandante de las Fuerzas Militares, general Fredy Padilla de León, asegura que todo aquel que se reúna con las FARC se convierte automáticamente en objetivo militar…
Ahí están pintados. Ellos actúan en consonancia con la oficina que los gringos han montado en la antigua zona del Canal de Panamá para monitorear con las ocho agencias de la inteligencia americana, las fronteras de Colombia con Venezuela, Ecuador y Panamá, en función de atizar y justificar un eventual conflicto bélico entre naciones, en el marco de la estrategia geopolítica de Washington. Con lo expresado por el general Fredy Padilla de León, uno se pregunta si hubiese dicho lo mismo, si en lugar de los estudiantes mexicanos y del ciudadano ecuatoriano, hubiesen estado reunidos con Raúl los delegados del gobierno francés. Es que ellos, el gobierno y sus generales, creen que su hipócrita lucha contra lo que llaman tendenciosamente “terrorismo” justifica todos sus desafueros y transgresiones. Y en cuanto al Ministro de defensa Juan Manuel Santos, una sola reflexión: ha dicho con arrogancia infinita, pero con la mirada fija en el 2010 y en la Presidencia de la República, que si por justificar el ataque bélico de Colombia contra Ecuador, lo llaman “Halcón de la guerra”, que lo sigan llamando entonces “Halcón de la guerra”. El problema es que ese señorito de la oligarquía a duras penas alcanza a cobarde halconcillo detrás de un escritorio, que ni siquiera sabe a qué huele la pólvora. Es de lo que azuzan a la guerra pero no exponen su pellejo en la línea de fuego, como sí tienen que hacerlo los soldados y algunos oficiales subalternos. Mientras aparece sonriente ante micrófonos y cámaras con la “V” de la victoria que no le pertenece, y que no han logrado, van desapareciendo también de su memoria los militares muertos y los mutilados. Más que de halcón, tiene la apariencia y el vuelo de un gavilán pollero. Que lo diga el país.
.
Las computadoras incautadas, según el gobierno de Colombia a Raúl Reyes, y rescatadas de un demoledor bombardeo parecen más bien un expediente de Bogotá y Washington para chantajear a los gobiernos de Venezuela y Ecuador y para atenuar la resistencia de los pueblos de Nuestra América a las política imperiales… ¿Se le puede dar algún rango de credibilidad a lo que están difundiendo como su contenido?
A un gobierno mentiroso como el de Uribe Vélez no se le puede dar ningún crédito ni aquí ni en Cafarnaúm. La mentira es la punta de lanza de su asquerosa diplomacia. De ahí su total aislamiento en el concierto de las naciones latinoamericanas. Si acaso tendrá un par de cómplices, pero nunca amigos. Mintió cuando habló de persecución en caliente. Mintió y sigue mintiendo cuando dice que la guerrilla dispara desde Ecuador. Miente cuando dice que las FARC reciben armas y dólares de Venezuela. De haberlo recibido –y no les quepa la menor duda- ya habríamos tumbado mil veces ese gobierno pútrido de Bogotá que se ensaña contra el pueblo a través de la “seguridad democrática”, que a la larga es “seguridad inversionista” como lo confesó el propio Uribe en la Guajira. Miente cuando dice que la firma del TLC será la redención social de Colombia, cuando en realidad es grillete de la esclavitud moderna. No se le puede creer a un gobierno mentiroso y terrorista cuando califica de terrorista la lucha de los débiles. El propio Goebbels está metido en el Palacio de Nariño. Lo que realmente debe generar alarma en la conciencia ética de Nuestra América es que nadie diga nada ante la criminal ayuda de Washington en millones y millones de dólares y en armas al gobierno fascista y narco paramilitar de Colombia para incendiar al país con una guerra injusta, como son todas aquellas que se proponen la opresión y el expolio. Le corresponde al tribunal de los pueblos juzgar esa criminal política. Al pueblo de Colombia le asiste el sagrado derecho universal a alzarse contra la opresión y a sacudirse del yugo que mantiene encorvada su cerviz. El gobierno de Bogotá aborrece a Chávez por su osadía de desplegar, en medio de la tempestad de la guerra de los poderosos, la bandera de la paz porque ella arruina sus negocios. Chávez es Nuestra América a las puertas del nuevo Ayacucho. Es a Bolívar, a su proyecto político y social que despunta en esta aurora, a quien temen las oligarquías y el imperio. Y de Correa les asusta su imagen de dignidad que se agiganta al lado del héroe Alfaro y del Mariscal de Ayacucho iluminando el camino a los pueblos del continente. Por la paz con justicia social, por el decoro y por la unidad en una Gran Nación de repúblicas, estamos dispuestos a dar hasta la vida. Y estas no son palabras al viento.
¿Cree necesaria la revocatoria del Congreso por su alto grado de contaminación con la para política y el fraude electoral?
Es que la dignidad no puede convivir con la ilegitimidad. Los colombianos no pueden ser prisioneros ni secuestrados de la obediencia a este gobierno. Un poderoso grito social está rafagueando con sus chispas de indignación el cielo de la ilegitimidad de las instituciones. Por algo Uribe expresa su tajante desacuerdo con la revocatoria del Congreso y llama desesperado a fortalecer las instituciones, porque sabe que si cae el Congreso, tras su estruendo debe caer también el Ejecutivo infecto que preside. Esta verdad como el sol no se puede tapar con las manos ni con mentiras. Uribe resultó elegido Presidente de Colombia con los mismos votos que llevaron al Congreso a los Senadores y Representantes de la narco-para-política. Uribe está ahí gracias al fraude electoral que armaron los paramilitares y el DAS (Seguridad del Estado) que obligó a votar por él a punta de fusil y motosierra, y que puso a sufragar hasta los muertos. La llamada institucionalidad colombiana, hiede. Uribe y el Congreso deben renunciar porque su mandato usurpado es ilegítimo e ilegal. Colombia necesita un gran acuerdo nacional por la paz, la democracia verdadera y la dignidad. El llamado de nuestro manifiesto a reunir en un solo haz las fuerzas del cambio, como nueva alternativa de poder, debe abrirse espacio. Que cese la horrible noche. Colombia se merece otro gobierno que le dé la mayor suma de felicidad posible.
En las montañas de Colombia, abril 5 de 2008
'No seas tan CNN'
China difunde un vídeo en internet contra la visión que Occidente ofrece de lo sucedido en Tibet
EFE - Pekín
"¿Por qué queréis convertir lo falso en verdad con todos vuestros esfuerzos? No seas tan CNN. Prefiero que sólo seáis tontos e ignorantes" es el estribillo del último éxito internetero en China, un producto concebido por la CCTV, la televisión estatal, que se puede escuchar en la web de la cadena pública. Con esta iniciativa, China parece haber descubierto repentinamente los beneficios de internet. Y es que, como dice el refrán: si no puedes con el enemigo, únete a él.
Mu Rong Yuan, cantante de 'No seas tan CNN'-
La desconocida cantante Mu Rong Yuan es la autora e intérprete de la canción Don't be too CNN (No seas tan CNN), cantada íntegramente en mandarín. La canción crítica abiertamente la visión que los medios de comunicación extranjeros ofrecen sobre la problemática del Tíbet.
"Aquel día vi una foto por internet sobre el incidente violento sucedido en Tíbet. Pero me di cuenta poco a poco de que se trata de un fraude", explica la cantante en el vídeo, mientras se suceden las imágenes de los sucesos de Lhasa.
En otra estrofa, la letra de la canción también acusa a la cadena norteamericana de ofrecer interesadamente una imagen sesgada ("No intentes convertir la mentira en verdad repitiéndola cien mil veces").
Esta nueva iniciativa se suma a la ola de acusaciones que ha realizado China a los medios de comunicación extranjeros por su cobertura informativa. El propio Gobierno de Pekín los acusó de llevar a cabo "un manual de malos ejemplos" en Tíbet.
El Diario del Pueblo, el periódico oficial del Partido Comunista de China (PCCh) los tildó de "ignorantes" y "ciegos a la realidad" a la hora de cubrir las revueltas tibetanas, mientras que muchos internautas han dejado mensajes de apoyo en la web del China Daily, único rotativo en inglés que se publica en el país.
Otros medios como la estadounidense FOX TV, la británica BBC o la alemana N-TV también han sido objeto de críticas. Asimismo, desde internet y el teléfono móvil se ha llamado al boicot comercial del grupo francés Carrefour, al que acusan de apoyar económicamente a grupos independentistas tibetanos.
EFE - Pekín
"¿Por qué queréis convertir lo falso en verdad con todos vuestros esfuerzos? No seas tan CNN. Prefiero que sólo seáis tontos e ignorantes" es el estribillo del último éxito internetero en China, un producto concebido por la CCTV, la televisión estatal, que se puede escuchar en la web de la cadena pública. Con esta iniciativa, China parece haber descubierto repentinamente los beneficios de internet. Y es que, como dice el refrán: si no puedes con el enemigo, únete a él.
Mu Rong Yuan, cantante de 'No seas tan CNN'-
La desconocida cantante Mu Rong Yuan es la autora e intérprete de la canción Don't be too CNN (No seas tan CNN), cantada íntegramente en mandarín. La canción crítica abiertamente la visión que los medios de comunicación extranjeros ofrecen sobre la problemática del Tíbet.
"Aquel día vi una foto por internet sobre el incidente violento sucedido en Tíbet. Pero me di cuenta poco a poco de que se trata de un fraude", explica la cantante en el vídeo, mientras se suceden las imágenes de los sucesos de Lhasa.
En otra estrofa, la letra de la canción también acusa a la cadena norteamericana de ofrecer interesadamente una imagen sesgada ("No intentes convertir la mentira en verdad repitiéndola cien mil veces").
Esta nueva iniciativa se suma a la ola de acusaciones que ha realizado China a los medios de comunicación extranjeros por su cobertura informativa. El propio Gobierno de Pekín los acusó de llevar a cabo "un manual de malos ejemplos" en Tíbet.
El Diario del Pueblo, el periódico oficial del Partido Comunista de China (PCCh) los tildó de "ignorantes" y "ciegos a la realidad" a la hora de cubrir las revueltas tibetanas, mientras que muchos internautas han dejado mensajes de apoyo en la web del China Daily, único rotativo en inglés que se publica en el país.
Otros medios como la estadounidense FOX TV, la británica BBC o la alemana N-TV también han sido objeto de críticas. Asimismo, desde internet y el teléfono móvil se ha llamado al boicot comercial del grupo francés Carrefour, al que acusan de apoyar económicamente a grupos independentistas tibetanos.
lunes, abril 14, 2008
H. Clinton y Obama defienden el aborto
Ambos precandidatos buscan ganar el voto religioso.
En un foro sobre la fe y la política, los rivales demócratas Hillary Clinton y Barack Obama coincidieron el domingo en su apoyo al aborto y en su postura frente al SIDA y el VIH.
"Creo que una vida en potencia empieza con la concepción", dijo Clinton ante la pregunta sobre si pensaba que la vida empezaba con la concepción.
Y agregó: "Creo que el aborto debe seguir siendo legal, pero es necesario que sea seguro y poco frecuente". La ex primera dama indicó que es cristiana metodista.
Por su parte, Obama afirmó que está a favor del derecho al aborto, pero que "aquellos que se oponen al aborto, pienso, deberían seguir siendo capaces de objetar legalmente y tratar de cambiar las leyes".
Acerca del momento en que empieza una vida, respondió: "Esto es algo sobre lo cual no he llegado a una firme resolución". El senador también manifestó profesar la fe cristiana.
Voto religioso
El "Foro de la Compasión" fue televisado por la cadena CNN en Pensilvania, donde se realizará la próxima y clave primaria, en la lucha por lograr la candidatura presidencial del Partido Demócrata.
Creo que el aborto debe seguir siendo legal, pero es necesario que sea seguro y poco frecuente
Hillary Clinton
Obama aventaja a Clinton en la cantidad de delegados y espera sellar su liderazgo en estas primarias con miras a la Convención Nacional demócrata de agosto, en la que se definirá el candidato.
En el foro estaban presentes activistas de todo el espectro religioso de Estados Unidos, que les preguntaron sobre cuestiones como el aborto, la eutanasia, el SIDA y el HIV y la presencia de Dios en sus vidas.
Ambos precandidatos confesaron su fe cristiana, en el marco de preguntas muy íntimas por parte de los presentadores, que llegaron a preguntarle a Clinton sobre su supuesta comunicación con el Espíritu Santo.
El virtual candidato republicano John McCain declinó la invitación a participar del foro.
Los precandidatos fueron interrogados por separado en el Messiah College, en Grantham, Pensilvania.
Ambos están cortejando el voto religioso, que tiene una influencia considerable en la política estadounidense.
Con respecto al flagelo del SIDA, tanto el senador por Illinois como la senadora por Nueva York expresaron la necesidad de más recursos para combatirlo.
"Pienso que debería haber un fuerte componente educativo y pienso que es importante la educación sobre la abstinencia", indicó Obama.
La controversia de los "amargados"
La primera pregunta que le hicieron a Clinton fue en relación a las recientes declaraciones de Obama, en las que aludía a la clase trabajadora de pequeños pueblos del medio oeste como "amargados" y "aferrados a las armas y a la religión" por causa del desempleo.
Clinton señaló que dichos comentarios parecían "elitistas y fuera de la realidad".
Obama se había disculpado el sábado diciendo que lamentaba si sus palabras habían ofendido a alguien.
Sin embargo, volvió a defender lo dicho en una entrevista concedida a un diario de Carolina del Norte.
"La verdad subyacente (...) es que las personas que han vista su vida acabada por causa de pesares económicos están frustradas, y con razón".
Hasta ahora, Obama cuenta con 1.638 delegados para representarlo en la convención demócrata, mientras que Clinton le sigue con 1.502. Para ganar la nominación se necesitan 2.024 delegados.
BBC Mundo
En un foro sobre la fe y la política, los rivales demócratas Hillary Clinton y Barack Obama coincidieron el domingo en su apoyo al aborto y en su postura frente al SIDA y el VIH.
"Creo que una vida en potencia empieza con la concepción", dijo Clinton ante la pregunta sobre si pensaba que la vida empezaba con la concepción.
Y agregó: "Creo que el aborto debe seguir siendo legal, pero es necesario que sea seguro y poco frecuente". La ex primera dama indicó que es cristiana metodista.
Por su parte, Obama afirmó que está a favor del derecho al aborto, pero que "aquellos que se oponen al aborto, pienso, deberían seguir siendo capaces de objetar legalmente y tratar de cambiar las leyes".
Acerca del momento en que empieza una vida, respondió: "Esto es algo sobre lo cual no he llegado a una firme resolución". El senador también manifestó profesar la fe cristiana.
Voto religioso
El "Foro de la Compasión" fue televisado por la cadena CNN en Pensilvania, donde se realizará la próxima y clave primaria, en la lucha por lograr la candidatura presidencial del Partido Demócrata.
Creo que el aborto debe seguir siendo legal, pero es necesario que sea seguro y poco frecuente
Hillary Clinton
Obama aventaja a Clinton en la cantidad de delegados y espera sellar su liderazgo en estas primarias con miras a la Convención Nacional demócrata de agosto, en la que se definirá el candidato.
En el foro estaban presentes activistas de todo el espectro religioso de Estados Unidos, que les preguntaron sobre cuestiones como el aborto, la eutanasia, el SIDA y el HIV y la presencia de Dios en sus vidas.
Ambos precandidatos confesaron su fe cristiana, en el marco de preguntas muy íntimas por parte de los presentadores, que llegaron a preguntarle a Clinton sobre su supuesta comunicación con el Espíritu Santo.
El virtual candidato republicano John McCain declinó la invitación a participar del foro.
Los precandidatos fueron interrogados por separado en el Messiah College, en Grantham, Pensilvania.
Ambos están cortejando el voto religioso, que tiene una influencia considerable en la política estadounidense.
Con respecto al flagelo del SIDA, tanto el senador por Illinois como la senadora por Nueva York expresaron la necesidad de más recursos para combatirlo.
"Pienso que debería haber un fuerte componente educativo y pienso que es importante la educación sobre la abstinencia", indicó Obama.
La controversia de los "amargados"
La primera pregunta que le hicieron a Clinton fue en relación a las recientes declaraciones de Obama, en las que aludía a la clase trabajadora de pequeños pueblos del medio oeste como "amargados" y "aferrados a las armas y a la religión" por causa del desempleo.
Clinton señaló que dichos comentarios parecían "elitistas y fuera de la realidad".
Obama se había disculpado el sábado diciendo que lamentaba si sus palabras habían ofendido a alguien.
Sin embargo, volvió a defender lo dicho en una entrevista concedida a un diario de Carolina del Norte.
"La verdad subyacente (...) es que las personas que han vista su vida acabada por causa de pesares económicos están frustradas, y con razón".
Hasta ahora, Obama cuenta con 1.638 delegados para representarlo en la convención demócrata, mientras que Clinton le sigue con 1.502. Para ganar la nominación se necesitan 2.024 delegados.
BBC Mundo
Los Comunistas ganan las elecciones en Nepal
¿De "fiero" a "flor de loto"?
Claudio Rojas
BBC Mundo
Nepal, uno de los países más pobres del planeta, está a punto de elegir como presidente a un maoísta, luego de que el Partido Comunista obtuvo la mayoría de los escaños que se postularon para la primera asamblea constituyente en la historia del país.
Prachanda
El dirigente maoísta podría ser el primer presidente de Nepal.
Flanqueado por China en el norte y por India en el sur, esta nación de 23 millones de habitantes está al borde de ponerle fin a una monarquía de dos siglos y medio, y transformarse en una república.
De acuerdo a los resultados preliminares, el primer presidente de la República será un ex maestro de ciencias, Pushpa Kamal Dahal.
Dahal, es mejor conocido bajo el nombre de Prachanda, -"el fiero" o "el terrible", en nepalí- y por haber dirigido durante 10 años un movimiento guerrillero maoísta contra la monarquía.
Se estima que el conflicto entre guerrilleros y tropas leales al rey Gyanendra costó unas 13.000 vidas, hasta que Prachanda pactó la paz en 2006.
Cambio de discurso
Durante la campaña de insurgencia, "el fiero" nunca fue visto en uniforme de combate y tampoco tomó parte activa en las batallas.
Pese a que su cabeza tenía precio, y Estados Unidos lo había incluido (a él y a sus 20.000 guerrilleros) en su lista de terroristas en el mundo, Prachanda le confesaría a una agencia de noticias que logró entrevistarlo que la muerte y el sufrimiento afectaban muy seriamente "su naturaleza sensible".
Tal vez por eso, ahora que tiene claras posibilidades de ser elegido como mandatario no ha tenido problemas en abandonar el lenguaje revolucionario de Marx y de Mao.
En vez del régimen de partido único que propugnaba durante la insurgencia, ahora, ante las cámaras de televisión, propone que Nepal sea "la Suiza de Asia", abierto a millones de turistas.
Prachanda, el "fiero" parece haber vuelto a reclamar el apodo de "Flor de Loto", que en la infancia le colgó un maestro por su timidez y cortesía.
'El Apra y Fuentes se necesitan y utilizan' - Alberto Quintanilla
ALBERTO QUINTANILLA. Actual líder de Poder Democrático Regional y candidato a la vicepresidencia de la República por el Partido Socialista, liderado por Javier Diez Canseco, en el 2006.
Liubomir Fernández, Puno.
Crítico. Quintanilla opina que propuesta de Fuentes no tiene contenido.
Siendo uno de los líderes más representativos de izquierda en Puno, ¿se siente identificado con el presidente regional Hernán Fuentes Guzmán?
No considero que Hernán Fuentes sea un personaje de izquierda o de derecha, porque no tiene propuesta. Es una persona que se aprovecha de los vacíos de la coyuntura política y busca espacios sin tener un mayor contenido.
¿Cómo califica su gestión?
Si hacemos un análisis sobre quién es Fuentes, veremos que es conoc ido por sus escándalos. Nada más. Me imagino que su máxima realización personal debe ser salir en primera plana con una declaración, con o sin sustento.
¿Y por qué cree que el Ejecutivo le presta tanta atención?
El gobierno lo ve como una piñata, golpeándolo periódicamente para distraer la atención pública nacional. Y Hernán Fuentes se siente feliz con ese juego porque así gana titulares y se ocupan de él por varios días. Ello le permite, a su vez, distraer sobre su mala gestión.
CORTINA DE HUMO
Entonces, ¿el Apra y Fuentes juegan a algo?
No. Es una relación amor - odio. Ambos se necesitan y utilizan para crear cortinas de humo y esconder sus fracasos. El gobierno quiere tapar su fracaso en el aspecto redistributivo de las riquezas, mientras que Fuentes busca ocultar su carencia de un plan de gobierno. No sabe qué hacer con la región. No sabe qué alternativa le puede ofrecer al modelo económico neoliberal del Partido Aprista.
Por su lectura sobre Fuentes, ¿la izquierda en Puno está en peligro de ser estigmatizada?
El Apra busca dicha estigmatización. Pero el reto es diferenciarse de Fuentes y de su propuesta. Hay que recalcarle a la gente que su gobierno no es de izquierda.
En la movilización del viernes, Fuentes ha amenazado con rebelarse e, incluso, ha pedido la renuncia de García.
Esa es su forma de pasar el tiempo para ocultar denuncias importantes. Por ejemplo, en el 2007, entre enero y marzo, el debate que se generó en el gobierno regional era cuánto debería ganar el presidente de la región. Finalmente, tras un escándalo menor, Fuentes terminó ganando lo máximo que le permite la ley (S/.14,300). Luego, entre abril y mayo, la cortina de humo que se lanzó era sobre quién debería ser el director regional de Educación. Posteriormente, se distrajo a la gente con la denuncia de que había viajado o no a Venezuela y Bolivia, con el permiso del consejo regional. Después se ocupó en inaugurar obras de poca trascendencia. En conclusión, su declaración en el mitin del viernes es otra cortina de humo. Ni siquiera entiende las cosas que dice. Nunca le he escuchado dos palabras coherentes sobre el ámbito político.
¿A qué se refiere?
Por ejemplo, no sabe en qué consiste su oposición al modelo neoliberal. Para nosotros, oponerse al modelo significa lograr para Puno una política económica especial. En lugar de cobrar un 19% de Impuesto General a las Ventas, se debería cobrar un 12% o 13%. O, a cambio de pagar un 30% del Impuesto a la Renta, se debe dar un 20% o 25%. Así, se compensarían las desigualdades económicas que existen entre Lima y las ciudades del interior del país.
¿Cuál es su opinión sobre la propuesta de independizar a la región Puno?
El discurso también fue utilizado por David Jiménez (el ex presidente regional de Puno). Es una propuesta sin fundamento. El centralismo no sabe qué hacer con el país. No sabe cómo resolver sus problemas. Pero tampoco hay desde abajo, en este caso la región Puno, una propuesta seria sobre qué hacer con la región, en cuanto a la descentralización se refiere.
¿Vislumbra un futuro político para Fuentes?
No. No ha demostrado tener voluntad de cambiar. No acepta las críticas. Tampoco las asume. Se deja llevar por la soberbia. Busca deslegitimar las críticas de cualquier forma, como sea.
Pero asegura que, en una próxima contienda electoral, les ganaría a los otros partidos.
Pretender hacer política sin propuesta puede tener un efecto novedoso al principio. Pero después los vacíos hay que llenarlos con proyectos de desarrollo, que Fuentes no los tiene. Tampoco los tendrá porque no sabe por dónde empezar un programa serio. Lo que está haciendo es pasar el tiempo.
"Su intención es llenar los vacíos de la política".
¿Hacia dónde va Fuentes con su discurso radical?
Su pretensión es tener un espacio político en el país, pero no genera una propuesta colectiva. Su intención es llenar los vacíos de la política nacional para obtener ventajas personales.
¿Qué hay que esperar en lo que queda de su gestión?
No espero nada. Nunca ha dicho nada sobre la Transoceánica y la macroregión Sur. Sobre la descentralización llegó a decir que quería formar un Estado federado, pero nunca lo llenó de contenido. Luego de las críticas, se acomodó y salió diciendo que demandó solamente una mayor autonomía para las regiones.
¿Qué ha pasado con sus promesas electorales?
No las ha cumplido. Ofreció luchar contra la corrupción, pero es su gestión la que enfrenta cuestionamientos bastantes graves. Además, prometió sancionar y denunciar los actos irregulares durante el mandato de David Jiménez, pero hasta la fecha no se ha hecho nada.
La Repùblica Perù
Liubomir Fernández, Puno.
Crítico. Quintanilla opina que propuesta de Fuentes no tiene contenido.
Siendo uno de los líderes más representativos de izquierda en Puno, ¿se siente identificado con el presidente regional Hernán Fuentes Guzmán?
No considero que Hernán Fuentes sea un personaje de izquierda o de derecha, porque no tiene propuesta. Es una persona que se aprovecha de los vacíos de la coyuntura política y busca espacios sin tener un mayor contenido.
¿Cómo califica su gestión?
Si hacemos un análisis sobre quién es Fuentes, veremos que es conoc ido por sus escándalos. Nada más. Me imagino que su máxima realización personal debe ser salir en primera plana con una declaración, con o sin sustento.
¿Y por qué cree que el Ejecutivo le presta tanta atención?
El gobierno lo ve como una piñata, golpeándolo periódicamente para distraer la atención pública nacional. Y Hernán Fuentes se siente feliz con ese juego porque así gana titulares y se ocupan de él por varios días. Ello le permite, a su vez, distraer sobre su mala gestión.
CORTINA DE HUMO
Entonces, ¿el Apra y Fuentes juegan a algo?
No. Es una relación amor - odio. Ambos se necesitan y utilizan para crear cortinas de humo y esconder sus fracasos. El gobierno quiere tapar su fracaso en el aspecto redistributivo de las riquezas, mientras que Fuentes busca ocultar su carencia de un plan de gobierno. No sabe qué hacer con la región. No sabe qué alternativa le puede ofrecer al modelo económico neoliberal del Partido Aprista.
Por su lectura sobre Fuentes, ¿la izquierda en Puno está en peligro de ser estigmatizada?
El Apra busca dicha estigmatización. Pero el reto es diferenciarse de Fuentes y de su propuesta. Hay que recalcarle a la gente que su gobierno no es de izquierda.
En la movilización del viernes, Fuentes ha amenazado con rebelarse e, incluso, ha pedido la renuncia de García.
Esa es su forma de pasar el tiempo para ocultar denuncias importantes. Por ejemplo, en el 2007, entre enero y marzo, el debate que se generó en el gobierno regional era cuánto debería ganar el presidente de la región. Finalmente, tras un escándalo menor, Fuentes terminó ganando lo máximo que le permite la ley (S/.14,300). Luego, entre abril y mayo, la cortina de humo que se lanzó era sobre quién debería ser el director regional de Educación. Posteriormente, se distrajo a la gente con la denuncia de que había viajado o no a Venezuela y Bolivia, con el permiso del consejo regional. Después se ocupó en inaugurar obras de poca trascendencia. En conclusión, su declaración en el mitin del viernes es otra cortina de humo. Ni siquiera entiende las cosas que dice. Nunca le he escuchado dos palabras coherentes sobre el ámbito político.
¿A qué se refiere?
Por ejemplo, no sabe en qué consiste su oposición al modelo neoliberal. Para nosotros, oponerse al modelo significa lograr para Puno una política económica especial. En lugar de cobrar un 19% de Impuesto General a las Ventas, se debería cobrar un 12% o 13%. O, a cambio de pagar un 30% del Impuesto a la Renta, se debe dar un 20% o 25%. Así, se compensarían las desigualdades económicas que existen entre Lima y las ciudades del interior del país.
¿Cuál es su opinión sobre la propuesta de independizar a la región Puno?
El discurso también fue utilizado por David Jiménez (el ex presidente regional de Puno). Es una propuesta sin fundamento. El centralismo no sabe qué hacer con el país. No sabe cómo resolver sus problemas. Pero tampoco hay desde abajo, en este caso la región Puno, una propuesta seria sobre qué hacer con la región, en cuanto a la descentralización se refiere.
¿Vislumbra un futuro político para Fuentes?
No. No ha demostrado tener voluntad de cambiar. No acepta las críticas. Tampoco las asume. Se deja llevar por la soberbia. Busca deslegitimar las críticas de cualquier forma, como sea.
Pero asegura que, en una próxima contienda electoral, les ganaría a los otros partidos.
Pretender hacer política sin propuesta puede tener un efecto novedoso al principio. Pero después los vacíos hay que llenarlos con proyectos de desarrollo, que Fuentes no los tiene. Tampoco los tendrá porque no sabe por dónde empezar un programa serio. Lo que está haciendo es pasar el tiempo.
"Su intención es llenar los vacíos de la política".
¿Hacia dónde va Fuentes con su discurso radical?
Su pretensión es tener un espacio político en el país, pero no genera una propuesta colectiva. Su intención es llenar los vacíos de la política nacional para obtener ventajas personales.
¿Qué hay que esperar en lo que queda de su gestión?
No espero nada. Nunca ha dicho nada sobre la Transoceánica y la macroregión Sur. Sobre la descentralización llegó a decir que quería formar un Estado federado, pero nunca lo llenó de contenido. Luego de las críticas, se acomodó y salió diciendo que demandó solamente una mayor autonomía para las regiones.
¿Qué ha pasado con sus promesas electorales?
No las ha cumplido. Ofreció luchar contra la corrupción, pero es su gestión la que enfrenta cuestionamientos bastantes graves. Además, prometió sancionar y denunciar los actos irregulares durante el mandato de David Jiménez, pero hasta la fecha no se ha hecho nada.
La Repùblica Perù
domingo, abril 13, 2008
La derecha tiene políticos rentados - Nelson Manrique
NELSON MANRIQUE G. Historiador y sociólogo analiza el perfil ideológico que ya no oculta el Apra, también habla de la derecha económica y deja una sentencia lapidaria para los viejos cuadros de izquierda.
Emilio Camacho,La Republica
Lapidario. Sociólogo se toma un tiempo para analizar todo el espectro político: la derecha aprista y la izquierda atomizada.
¿El último libro del presidente Alan García (que habla de la evolución ideológica de Víctor Raúl Haya de la Torre) termina por identificar al Apra con la derecha de la política peruana o todavía quedan dudas?
A mí no me que quedaba dudas a partir de la segunda semana del gobierno de Alan García. No descarto que haya algunos apristas que se sientan izquierdistas. He conversado con alguno de ellos. Pero como partido, el Apra está situado a la derecha y hace palidecer de envidia al PPC. Ha ocurrido algo que parecía imposible y es que Lourdes Flores ha terminado a la izquierda del Apra.
¿Es la primera vez que desde el Apra se admite que había un pensamiento a favor del libre mercado, y que esto ya estaba en los lineamientos dejados por Víctor Raúl Haya de la Torre?
Sí. El Apra ya era abiertamente derechista desde los años cincuenta. Pero ellos decían una cosa y hacían otra. Es así que en 1971 Haya de la Torre todavía podía decir "seamos francos, el mundo va al socialismo". ¿Y eso por qué? Porque Velasco se proclamaba socialista y Haya no podía quedarse atrás. Pero esta es la primera vez que el Apra dice lo que hace. Y creo que eso es un paso adelante, se ha sincerado qué es el Apra en el espectro político.
¿Y es real esta derechización del Apra? ¿No será que el oficialismo se acomoda a las circunstancias, pero no tiene un derrotero ideológico claro? Es decir, si la derecha no controlara en este momento el tema económico, el Apra podría desarrollar un programa progresista. Como que no le queda otra cosa que seguir con el programa económico seguido por Fujimori y Toledo.
Yo concuerdo con usted en que el Apra tiene una notable capacidad de plegarse a quien tenga el control, pero no creo que sea su única alternativa. Cuál fue la explicación que Haya de la Torre le dio a Julio Cotler cuando se le consultó por su alianza con la oligarquía. Por qué pactó con Prado y Odría. Haya respondió que había juzgado mal la situación y que pensó que la oligarquía tenía más fuerza de la que realmente tenía. En otras palabras, si Haya se hubiera dado cuenta de que la oligarquía no era tan fuerte, él se hubiera proclamado antioligárquico. Pero yo creo que hoy el Apra tiene mucho más margen de acción del que tuvo Haya. Si García quisiera ser consecuentemente hayista, tendría que recoger lo que su líder sí sostuvo hasta el final de sus días: que el Estado debía controlar al imperialismo, debía negociar de igual a igual con el imperialismo. En ese sentido, Evo Morales resulta más hayista que Alan García.
Porque él sí ha negociado con más energía con los capitales...
Él ha negociado y ha incrementado los ingresos del Estado boliviano de 400 a 2 mil millones de dólares anuales. Los socialdemócratas del Partido Socialista de Chile son más radicales que Haya, porque han retenido el cobre para el Estado y han obtenido 25 mil millones en 4 años, entre el 94 y el 97. Cuánto negocia el estado antiimperialista de Alan García: 180 millones.
Se refiere al aporte de las empresas mineras...
Me refiero al óbolo de las mineras. Lo que quiero decir es que no era necesario ser comunista o romper con el imperialismo para negociar mejores condiciones. Y la duda que surge es: ¿esto se hace gratis? ¿Se regalan miles de millones gratuitamente? Creo que con la experiencia del primer gobierno aprista tengo derecho a ser suspicaz. Una exigencia elemental de la oposición debería ser una declaración jurada de bienes de los principales funcionarios apristas.
¿Si el Apra encarna un pensamiento de derecha, cómo quedan otras fuerzas conservadores como el PPC?
El problema con la derecha es que nunca ha existido como un partido orgánico. Bush, Rumsfeld y Cheney son magnates petroleros. Son la burguesía financiera norteamericana metida a la política. Acá la derecha económica renta políticos y funcionarios para que los representen. Ni Alan García ni Lourdes Flores son una derecha social, son personal rentado por la derecha económica. Y la marca que persigue a Lourdes Flores es que es intercambiable. Eso ya lo había descubierto Mario Vargas Llosa en El pez en el agua cuando pensó que había ganado una serie de adeptos, pero al día siguiente de su derrota todos se pasaron al barco de Fujimori. Esta es una derecha que ideológicamente no tiene bandera, salvo los negocios.
"Finalmente la izquierda ha logrado suicidarse"
¿Sería más sincero que la Confiep, que representa a los grandes capitales, construya un partido que se reconozca de derecha?
Es cierto, podrían crear una expresión política propia. Pero también creo que es saludable que haya una distinción entre el gremio y un posible partido. Si la Confiep se convirtiera en partido y dejara de ser un gremio también dejaría de ser una alternativa. Pero sí, sería conveniente que los grandes burgueses actúen políticamente.
Y esto tampoco es una utopía. Ya ha pasado, al inicio de la historia republicana, que la derecha económica y los magnates se agruparon como un partido.
Es cierto. La pérdida del guano determinó una de esas experiencias. Durante décadas los consignatarios se habían enriquecido con el guano, pero cuando sube al poder Balta y su ministro Piérola, este decide entregar el guano a un monopolio controlado por el francés Dreyfus, entonces los poderosos tuvieron que organizarse como un partido. Actuaron así porque les habían quitado la gallina de los huevos de oro. Quizá un susto de esa naturaleza ayude a la derecha económica a organizarse, pero creo que por ahora le resulta más barato rentar funcionarios.
¿En este escenario, dónde está la izquierda peruana?
Para decirlo poéticamente, después de muchísimo esfuerzo la izquierda logró suicidarse. Ahora, es cierto que subsiste un temperamento de izquierda, pero este discurso no es viable porque no se atreve a hacer el balance de lo que suponen estos años. Además, existe una costra burocrática que impide la formación de nuevos cuadros.
Emilio Camacho,La Republica
Lapidario. Sociólogo se toma un tiempo para analizar todo el espectro político: la derecha aprista y la izquierda atomizada.
¿El último libro del presidente Alan García (que habla de la evolución ideológica de Víctor Raúl Haya de la Torre) termina por identificar al Apra con la derecha de la política peruana o todavía quedan dudas?
A mí no me que quedaba dudas a partir de la segunda semana del gobierno de Alan García. No descarto que haya algunos apristas que se sientan izquierdistas. He conversado con alguno de ellos. Pero como partido, el Apra está situado a la derecha y hace palidecer de envidia al PPC. Ha ocurrido algo que parecía imposible y es que Lourdes Flores ha terminado a la izquierda del Apra.
¿Es la primera vez que desde el Apra se admite que había un pensamiento a favor del libre mercado, y que esto ya estaba en los lineamientos dejados por Víctor Raúl Haya de la Torre?
Sí. El Apra ya era abiertamente derechista desde los años cincuenta. Pero ellos decían una cosa y hacían otra. Es así que en 1971 Haya de la Torre todavía podía decir "seamos francos, el mundo va al socialismo". ¿Y eso por qué? Porque Velasco se proclamaba socialista y Haya no podía quedarse atrás. Pero esta es la primera vez que el Apra dice lo que hace. Y creo que eso es un paso adelante, se ha sincerado qué es el Apra en el espectro político.
¿Y es real esta derechización del Apra? ¿No será que el oficialismo se acomoda a las circunstancias, pero no tiene un derrotero ideológico claro? Es decir, si la derecha no controlara en este momento el tema económico, el Apra podría desarrollar un programa progresista. Como que no le queda otra cosa que seguir con el programa económico seguido por Fujimori y Toledo.
Yo concuerdo con usted en que el Apra tiene una notable capacidad de plegarse a quien tenga el control, pero no creo que sea su única alternativa. Cuál fue la explicación que Haya de la Torre le dio a Julio Cotler cuando se le consultó por su alianza con la oligarquía. Por qué pactó con Prado y Odría. Haya respondió que había juzgado mal la situación y que pensó que la oligarquía tenía más fuerza de la que realmente tenía. En otras palabras, si Haya se hubiera dado cuenta de que la oligarquía no era tan fuerte, él se hubiera proclamado antioligárquico. Pero yo creo que hoy el Apra tiene mucho más margen de acción del que tuvo Haya. Si García quisiera ser consecuentemente hayista, tendría que recoger lo que su líder sí sostuvo hasta el final de sus días: que el Estado debía controlar al imperialismo, debía negociar de igual a igual con el imperialismo. En ese sentido, Evo Morales resulta más hayista que Alan García.
Porque él sí ha negociado con más energía con los capitales...
Él ha negociado y ha incrementado los ingresos del Estado boliviano de 400 a 2 mil millones de dólares anuales. Los socialdemócratas del Partido Socialista de Chile son más radicales que Haya, porque han retenido el cobre para el Estado y han obtenido 25 mil millones en 4 años, entre el 94 y el 97. Cuánto negocia el estado antiimperialista de Alan García: 180 millones.
Se refiere al aporte de las empresas mineras...
Me refiero al óbolo de las mineras. Lo que quiero decir es que no era necesario ser comunista o romper con el imperialismo para negociar mejores condiciones. Y la duda que surge es: ¿esto se hace gratis? ¿Se regalan miles de millones gratuitamente? Creo que con la experiencia del primer gobierno aprista tengo derecho a ser suspicaz. Una exigencia elemental de la oposición debería ser una declaración jurada de bienes de los principales funcionarios apristas.
¿Si el Apra encarna un pensamiento de derecha, cómo quedan otras fuerzas conservadores como el PPC?
El problema con la derecha es que nunca ha existido como un partido orgánico. Bush, Rumsfeld y Cheney son magnates petroleros. Son la burguesía financiera norteamericana metida a la política. Acá la derecha económica renta políticos y funcionarios para que los representen. Ni Alan García ni Lourdes Flores son una derecha social, son personal rentado por la derecha económica. Y la marca que persigue a Lourdes Flores es que es intercambiable. Eso ya lo había descubierto Mario Vargas Llosa en El pez en el agua cuando pensó que había ganado una serie de adeptos, pero al día siguiente de su derrota todos se pasaron al barco de Fujimori. Esta es una derecha que ideológicamente no tiene bandera, salvo los negocios.
"Finalmente la izquierda ha logrado suicidarse"
¿Sería más sincero que la Confiep, que representa a los grandes capitales, construya un partido que se reconozca de derecha?
Es cierto, podrían crear una expresión política propia. Pero también creo que es saludable que haya una distinción entre el gremio y un posible partido. Si la Confiep se convirtiera en partido y dejara de ser un gremio también dejaría de ser una alternativa. Pero sí, sería conveniente que los grandes burgueses actúen políticamente.
Y esto tampoco es una utopía. Ya ha pasado, al inicio de la historia republicana, que la derecha económica y los magnates se agruparon como un partido.
Es cierto. La pérdida del guano determinó una de esas experiencias. Durante décadas los consignatarios se habían enriquecido con el guano, pero cuando sube al poder Balta y su ministro Piérola, este decide entregar el guano a un monopolio controlado por el francés Dreyfus, entonces los poderosos tuvieron que organizarse como un partido. Actuaron así porque les habían quitado la gallina de los huevos de oro. Quizá un susto de esa naturaleza ayude a la derecha económica a organizarse, pero creo que por ahora le resulta más barato rentar funcionarios.
¿En este escenario, dónde está la izquierda peruana?
Para decirlo poéticamente, después de muchísimo esfuerzo la izquierda logró suicidarse. Ahora, es cierto que subsiste un temperamento de izquierda, pero este discurso no es viable porque no se atreve a hacer el balance de lo que suponen estos años. Además, existe una costra burocrática que impide la formación de nuevos cuadros.
viernes, abril 11, 2008
Por qué, a pesar de todo, es importante que la izquierda que tenemos sobreviva electoralmente en Italia
Matteo Bartocci
Il Manifesto
“Para mí, ahora, la prioridad es mantener abierta la posibilidad de una lucha política. Es preciso tener un puente franco. Por eso, yo espero que de estas elecciones no salga destruida la Izquierda, ni que quede tan marginalizada, que termine por resultar invisible. Pero esta esperanza mía no tiene nada que ver con lo que esa izquierda es a día de hoy. Tiene que ver con aquello en lo que podría llegar a transformarse. Porque si perdemos ahora la posibilidad de una alternativa, la noche de la política lo calará todo, y el mar se cerrará sobre nosotros, como en el vigésimosexto canto del Infierno de Dante”
El “cráter” excavado por dos años de gobierno. La “liquidación de la izquierda” decidida por el PD. La naturaleza “no negociable” de las políticas de mercado. El “espanto y la desesperación” de millones de mujeres y de hombres. Marco Revelli no ahorra tonos apocalípticos al hablar del estado de cosas actual y de las perspectivas de la izquierda. Pero en el “invierno de nuestro descontento”, el coloquio con el sociólogo turinés no puede sino empezar con un balance del gobierno Prodi.
¿Qué han significado estos dos años de gobierno Prodi?
Los dos últimos años han cavado un cráter del que estamos obligados a rendir cuentas: sobre todo, Rifondazione [Comunista] ha quedado gravemente tocada. No por un fracaso administrativo, o por incapacidad de las personas, de los ministros o de los parlamentarios, individualmente considerados. El problema es que ha sido derrotada en toda regla una línea política: aquella, conforme a la cual era posible era posible alterar los equilibrios políticos y sociales desde una posición de gobierno. Esa es la verdadera diferencia con “compromiso socialdemócrata” de la madurez del siglo XX: la actual sociedad no se deja penetrar por un gobierno no homologado. Las políticas tienen una “inelasticidad” inédita, y no son, por así decirlo, “negociables”. Tal ha sido el marco del gobierno Prodi. Y tras las elecciones, es de temer que será todavía peor. Hemos entrado en una época estructuralmente “impolítica”. Entendiendo por este término la degradación de la esencia de la política moderna: de la capacidad de deliberar sobre las bases mismas del orden social fundándose en un proyecto o en una idea de “sociedad justa”. La capacidad de transcenderle orden existente para “edificar” otro libre y colectivamente elegido.
Precisamente, la caída del gobierno ha forzado a la Izquierda a acelerar el proceso unitario. Pero esa acumulación de fuerzas, ¿bastará para alterar el panorama?
Es una izquierda de reflejos espantosamente lentos, que a duras penas logra captar la dimensión de lo que está ocurriendo. El giro impreso por el PD altera todo el mapa de las identidades políticas italianas. Es una liquidación clarísima, explícita y, creo, irreversible, hasta del concepto mismo de centroizquierda. De una posible (y natural, vista la naturaleza del centroderecha italiano) alianza entre la izquierda llamada moderada y la izquierda llamada radical. Todavía podemos decir más: el PD es la ruptura consciente, deliberada y proclamada con las últimas raíces de una identidad “de izquierda”. Pienso en sus símbolos, en su olvido de la resistencia y del antifascismo en la carta de valores, en los temas que lo identifican. Ôenso en la escandalosa campaña del pasado otoño contra la “ciudad frágil” –limpiaparabrisas callejeros, vagabundos, mendigos, nómadas— desencadenada por los alcaldes “democráticos” como primer acto de aquel proceso “constituyente”. Es trágico que la parte mayoritaria de la exizquierda haya tomado esa opción.
Pero, ¿por qué considerar un mal el fin del centroizquierda? ¿No liberará eso a la izquierda para ser más ella misma?
Desde luego, pero lo que, en cierto modo, me “desespera” es que no se ve todavía una alternativa creíble a la altura del “terremoto centrista”. Por doquiera que vaya me encuentro lo mismo, gentes alteradas y asustadas con las opciones tomadas por el PD, las cuales, sin embargo, no parecen tomar muy en cuenta la posibilidad de votar a la izquierda. Si la alternativa de izquierda quiere de verdad ser “nueva”, tendría que medirse con una sociedad profundamente transformada, ser capaz de superar viejos dogmas (como el desarrollista), o el modelo mismo de partido burocrático del siglo XX; o al menos, de poner todo eso, abiertamente, en discusión. En cambio, me parece estar asistiendo a una especie de hibernación de las ideas frente a las amenazas, y al presagio, de la liquidación sin más de la izquierda. Les resulta muy difícil ver más allá de las vicisitudes electorales: al panorama y al vació que se abrirán, si no se innova radicalmente. Hay sobre todo, y pesa mucho, una total subestimación de los daños profundos causados por este año y medio de gobierno.
Se perfila, si no un “gobernísimo” entre el PD y el PDL [el partido de Berlusconi], sí al menos un explícito reparto de las tareas políticas y de las formas de la representación. Y en algún caso, hasta de los programas políticos.
El PD, en este sentido, es un emblema paradójico de este “final de la política”, o de la “inoperatividad” de la misma. Precisamente el PD, que se presenta como hiperpolítico, como el triunfo de la técnica política, es en realidad esencialmente im-político. Su línea es aceptar la realidad tal como es, y eso es la negación misma de la política. Para Veltroni, el país real es irreformable: por eso opta por “reformarse” a sí propio, por vía de adaptación. Y cuando dice que “no hay dos Italias, sino una sola”, condena a muerte la política, porque hace coincidir el país real con su autobiografía negativa. Porque sanciona la reconciliación de toda Italia, incluida la minoría que se oponía, con la propia parte peor, con los propios vicios más arraigados, mientras que la política debería servir, al contrario, de tabla de rescate. La idea de ora Italia ha desaparecido, cuando no se presenta como un estorbo “a la bella unidad de los opuestos”, como una idea residual, puramente testimonial.
En ese marco, ¿corre de verdad la izquierda parlamentaria el riesgo de desaparecer?
¿Qué puedo decirle? Ha perdido los últimos 4 meses discutiendo sobre reformas electorales.Y cuando propone la propia imagen de sociedad, la perfila de modo estereotipado y aproblemático. Está muy bien decir que se debe partir del trabajo y de la relación capital-trabajo. ¿Pero qué trabajo? ¿Qué figuras del trabajo en la era del despiezamiento del modelo fondista y de las grandes fábricas? Es un momento en que el trabajo consigue finalmente, a duras penas, dar cuenta de sí y de sus fuerzas. Tienen que arder vivos los trabajadores y sus cuerpos, para que se recuerde que hay todavía quien trabaja con el hierro y con el fuego. Que no sólo hay “emprendedores” y “empresarios de sí mismos”.
¿Por qué, según tú, le cuesta tanto al mundo del trabajo asumir su subjetividad? ¿Por qué el único sujeto visible es el capital?
Son preguntas de harto calado, pero si la izquierda no las contesta, se queda fuera de juego. Los otros, desgraciadamente, han dado una respuesta: para ellos, el único sujeto en escena es la empresa (y esto muestra, por si todavía hubiera necesidad de ello, el grado de impoliticidad de la situación, porque la “empresa” es, por definición, un sujeto privado). El PD de Veltroni presenta el programa de la Confindustria, punto por punto. Pone de candidato cabeza de lista al hijo de un empresario, según el viejo principio dinástico. Y no se trata siquiera del hijo de un “capitán de industria”, de un self made man con vocación de productor, sino del hijo de un empresario-financiero, de un escalador en empresas ajenas. Luego, es verdad, viene también en la candidatura un obrero, un obrero que ha tenido que arriesgar la piel para cnquistar una visibilidad simbólica, y como ornamento simbólico ha sido elegido: el testimonio de un residuo y de una dificultad. A mí me parece una operación espantosamente cínica, ¿pero qué dicen los nuestros? Callan.
¿Cómo te explicas esta afasia?
La izquierda está áfona por dos motivos. Por la vorágine de una experiencia de gobierno no meditada (y un luto no reelaborado es venenoso, como cualquier “remordimiento”). Y por un grave retraso cultural en el análisis de la sociedad. Aunque comprendo que resulta difícil afrontar estos temas en una campaña electoral en la que luchas por la supervivencia.
¿te esperabas una ofensiva clerical como la desarrollada en torno al aborto, que ni siquiera guarda ya las apariencias?
Es otro aspecto de la debilidad de una izquierda demasiado tímida tambiñen en el terreno de los valores. Hoy, si quieres conquistar terreno, tienes que tener una visión ética y axiológica muy robusta. No te puedes mover sólo en defensa de las conquistas de las pasadas décadas; tienes que presentar una visión coherente, capaz de suscitar pasiones y entusiasmo en las generaciones que viven en el mundo transformado de hoy. Debes pulsar los nervios de la vida vivida. En cambio, hasta en sus comportamientos cotidianos, esta izquierda política, en sus protagonistas públicos, resulta desoladora. En las relaciones en su seno, pongamos por caso, es incapaz de ofrecer el ejemplo de un estilo distinto, no logra superar la mezquindad de una práctica micro-competitiva. De un manifiesto “marcaje al cuerpo”. También la manera en que se ha llegado, cuellitorcidamente, a esta Izquierda Arcoiris resulta un tanto desoladora; sin entusiasmo y sin señales nuevas. El movimiento obrero, en sus orígenes, irradiaba una profunda esperanza de palingénesis, de cambio moral, que hoy parece espantosamente ausente. Los otros recuperan las peores visiones tradicionalistas, pero, entretanto, se afianzan cual planta trepadora y condicionan el terreno de los valores. No puedes enfrentarte a su desafío con lógicas burocráticas.
¿Y no te parece extemporánea esa competición por los valores? Si miramos a EEUU, me parece la campaña presidencial 2008 se mueve en otras coordenadas: asistencia sanitaria, crisis económica, errores en la política exterior...
Aquí, en Italia, andamos con retraso; es verdad. La operación de las derechas es técnicamente reaccionaria, de Restauración estilo 1815. Ni siquiera se percatan de que incluso las figuras que encarnaron esas ideas políticas no gobernaron en el terreno elegido por ellas mismas. Dejemos de lado a Bush, pero es que hasta Sarkozy se está revelando como un com,ediante de tercera fila, un muñecote de tres al cuarto. La nuestra es una derecha que amalgama impunemente los “padres píos” con el papel carbón. Que ofrece un espectáculo grotesco de hombres que celebran el family day con 2 o 3 familias de encargo. ¿Cómo es posible no ver la mistificación de quien celebra la familia de día, jactándose de ir por la noche al night? La gran prensa es, al respecto, o complaciente o reticente. Ni siquiera somos capaces de juzgar a los hombres por lo que son. Para desmitificar aspectos tan ridículos vendría aquí al punto un robusto neopuritanismo, como el de los levellers en la Revolución inglesa de 1648, el radicalismo ético de Puritanismo y Libertad, contra la contrarreforma postmoderna emprendida por un puñado de reaccionarios que se sirven de las innovaciones más radicales para restaurar la peor Tradición. Como antídoto a eso, tuvimos aquí a los Salvemini, a los Gobetti, a los Ernesto Rossi..., exponentes, todos ellos, de la “Otra Italia”. Pero yo no veo hoy todo ese rigor de otros tiempos. Veo tantos secuaces del Padre Pío y del Opus Dei en la derecha, en el centro, y aun en...
Pintas un cuadro verdaderamente desolador. ¿Pero hay todavía posibilidades de interesarse por esta Izquierda?
Interés, siempre lo hay. Para mí, ahora, la prioridad es mantener abierta la posibilidad de una lucha política. Es preciso tener un puente franco. Por eso, yo espero que de estas elecciones no salga destruida la Izquierda, ni que quede tan marginalizada, que termine por resultar invisible. Pero esta esperanza mía no tiene nada que ver con lo que esa izquierda es a día de hoy. Tiene que ver con aquello en lo que podría llegar a transformarse. Porque si perdemos ahora la posibilidad de una alternativa, la noche de la política lo calará todo, y el mar se cerrará sobre nosotros, como en el vigésimosexto canto del Infierno de Dante.
Marco Revelli , antiguo militante del autonomismo obrero italiano y celebrado estudioso del fordismo y el postfordismo, es profesor de ciencia política en la Universidad de Turín. Sus dos últimos libros más debatidos son La sinistra sociale (una investigación muy importante sobre el tránsito del capitalismo fordista al postfordista y la evolución de las bases sociales de la izquierda) y Más allá del siglo XX (traducido al castellano y publicado por la editorial El Viejo Topo, Barcelona, 2003).
Traducción para www.sinpermiso.info : Leonor Març
Il Manifesto
“Para mí, ahora, la prioridad es mantener abierta la posibilidad de una lucha política. Es preciso tener un puente franco. Por eso, yo espero que de estas elecciones no salga destruida la Izquierda, ni que quede tan marginalizada, que termine por resultar invisible. Pero esta esperanza mía no tiene nada que ver con lo que esa izquierda es a día de hoy. Tiene que ver con aquello en lo que podría llegar a transformarse. Porque si perdemos ahora la posibilidad de una alternativa, la noche de la política lo calará todo, y el mar se cerrará sobre nosotros, como en el vigésimosexto canto del Infierno de Dante”
El “cráter” excavado por dos años de gobierno. La “liquidación de la izquierda” decidida por el PD. La naturaleza “no negociable” de las políticas de mercado. El “espanto y la desesperación” de millones de mujeres y de hombres. Marco Revelli no ahorra tonos apocalípticos al hablar del estado de cosas actual y de las perspectivas de la izquierda. Pero en el “invierno de nuestro descontento”, el coloquio con el sociólogo turinés no puede sino empezar con un balance del gobierno Prodi.
¿Qué han significado estos dos años de gobierno Prodi?
Los dos últimos años han cavado un cráter del que estamos obligados a rendir cuentas: sobre todo, Rifondazione [Comunista] ha quedado gravemente tocada. No por un fracaso administrativo, o por incapacidad de las personas, de los ministros o de los parlamentarios, individualmente considerados. El problema es que ha sido derrotada en toda regla una línea política: aquella, conforme a la cual era posible era posible alterar los equilibrios políticos y sociales desde una posición de gobierno. Esa es la verdadera diferencia con “compromiso socialdemócrata” de la madurez del siglo XX: la actual sociedad no se deja penetrar por un gobierno no homologado. Las políticas tienen una “inelasticidad” inédita, y no son, por así decirlo, “negociables”. Tal ha sido el marco del gobierno Prodi. Y tras las elecciones, es de temer que será todavía peor. Hemos entrado en una época estructuralmente “impolítica”. Entendiendo por este término la degradación de la esencia de la política moderna: de la capacidad de deliberar sobre las bases mismas del orden social fundándose en un proyecto o en una idea de “sociedad justa”. La capacidad de transcenderle orden existente para “edificar” otro libre y colectivamente elegido.
Precisamente, la caída del gobierno ha forzado a la Izquierda a acelerar el proceso unitario. Pero esa acumulación de fuerzas, ¿bastará para alterar el panorama?
Es una izquierda de reflejos espantosamente lentos, que a duras penas logra captar la dimensión de lo que está ocurriendo. El giro impreso por el PD altera todo el mapa de las identidades políticas italianas. Es una liquidación clarísima, explícita y, creo, irreversible, hasta del concepto mismo de centroizquierda. De una posible (y natural, vista la naturaleza del centroderecha italiano) alianza entre la izquierda llamada moderada y la izquierda llamada radical. Todavía podemos decir más: el PD es la ruptura consciente, deliberada y proclamada con las últimas raíces de una identidad “de izquierda”. Pienso en sus símbolos, en su olvido de la resistencia y del antifascismo en la carta de valores, en los temas que lo identifican. Ôenso en la escandalosa campaña del pasado otoño contra la “ciudad frágil” –limpiaparabrisas callejeros, vagabundos, mendigos, nómadas— desencadenada por los alcaldes “democráticos” como primer acto de aquel proceso “constituyente”. Es trágico que la parte mayoritaria de la exizquierda haya tomado esa opción.
Pero, ¿por qué considerar un mal el fin del centroizquierda? ¿No liberará eso a la izquierda para ser más ella misma?
Desde luego, pero lo que, en cierto modo, me “desespera” es que no se ve todavía una alternativa creíble a la altura del “terremoto centrista”. Por doquiera que vaya me encuentro lo mismo, gentes alteradas y asustadas con las opciones tomadas por el PD, las cuales, sin embargo, no parecen tomar muy en cuenta la posibilidad de votar a la izquierda. Si la alternativa de izquierda quiere de verdad ser “nueva”, tendría que medirse con una sociedad profundamente transformada, ser capaz de superar viejos dogmas (como el desarrollista), o el modelo mismo de partido burocrático del siglo XX; o al menos, de poner todo eso, abiertamente, en discusión. En cambio, me parece estar asistiendo a una especie de hibernación de las ideas frente a las amenazas, y al presagio, de la liquidación sin más de la izquierda. Les resulta muy difícil ver más allá de las vicisitudes electorales: al panorama y al vació que se abrirán, si no se innova radicalmente. Hay sobre todo, y pesa mucho, una total subestimación de los daños profundos causados por este año y medio de gobierno.
Se perfila, si no un “gobernísimo” entre el PD y el PDL [el partido de Berlusconi], sí al menos un explícito reparto de las tareas políticas y de las formas de la representación. Y en algún caso, hasta de los programas políticos.
El PD, en este sentido, es un emblema paradójico de este “final de la política”, o de la “inoperatividad” de la misma. Precisamente el PD, que se presenta como hiperpolítico, como el triunfo de la técnica política, es en realidad esencialmente im-político. Su línea es aceptar la realidad tal como es, y eso es la negación misma de la política. Para Veltroni, el país real es irreformable: por eso opta por “reformarse” a sí propio, por vía de adaptación. Y cuando dice que “no hay dos Italias, sino una sola”, condena a muerte la política, porque hace coincidir el país real con su autobiografía negativa. Porque sanciona la reconciliación de toda Italia, incluida la minoría que se oponía, con la propia parte peor, con los propios vicios más arraigados, mientras que la política debería servir, al contrario, de tabla de rescate. La idea de ora Italia ha desaparecido, cuando no se presenta como un estorbo “a la bella unidad de los opuestos”, como una idea residual, puramente testimonial.
En ese marco, ¿corre de verdad la izquierda parlamentaria el riesgo de desaparecer?
¿Qué puedo decirle? Ha perdido los últimos 4 meses discutiendo sobre reformas electorales.Y cuando propone la propia imagen de sociedad, la perfila de modo estereotipado y aproblemático. Está muy bien decir que se debe partir del trabajo y de la relación capital-trabajo. ¿Pero qué trabajo? ¿Qué figuras del trabajo en la era del despiezamiento del modelo fondista y de las grandes fábricas? Es un momento en que el trabajo consigue finalmente, a duras penas, dar cuenta de sí y de sus fuerzas. Tienen que arder vivos los trabajadores y sus cuerpos, para que se recuerde que hay todavía quien trabaja con el hierro y con el fuego. Que no sólo hay “emprendedores” y “empresarios de sí mismos”.
¿Por qué, según tú, le cuesta tanto al mundo del trabajo asumir su subjetividad? ¿Por qué el único sujeto visible es el capital?
Son preguntas de harto calado, pero si la izquierda no las contesta, se queda fuera de juego. Los otros, desgraciadamente, han dado una respuesta: para ellos, el único sujeto en escena es la empresa (y esto muestra, por si todavía hubiera necesidad de ello, el grado de impoliticidad de la situación, porque la “empresa” es, por definición, un sujeto privado). El PD de Veltroni presenta el programa de la Confindustria, punto por punto. Pone de candidato cabeza de lista al hijo de un empresario, según el viejo principio dinástico. Y no se trata siquiera del hijo de un “capitán de industria”, de un self made man con vocación de productor, sino del hijo de un empresario-financiero, de un escalador en empresas ajenas. Luego, es verdad, viene también en la candidatura un obrero, un obrero que ha tenido que arriesgar la piel para cnquistar una visibilidad simbólica, y como ornamento simbólico ha sido elegido: el testimonio de un residuo y de una dificultad. A mí me parece una operación espantosamente cínica, ¿pero qué dicen los nuestros? Callan.
¿Cómo te explicas esta afasia?
La izquierda está áfona por dos motivos. Por la vorágine de una experiencia de gobierno no meditada (y un luto no reelaborado es venenoso, como cualquier “remordimiento”). Y por un grave retraso cultural en el análisis de la sociedad. Aunque comprendo que resulta difícil afrontar estos temas en una campaña electoral en la que luchas por la supervivencia.
¿te esperabas una ofensiva clerical como la desarrollada en torno al aborto, que ni siquiera guarda ya las apariencias?
Es otro aspecto de la debilidad de una izquierda demasiado tímida tambiñen en el terreno de los valores. Hoy, si quieres conquistar terreno, tienes que tener una visión ética y axiológica muy robusta. No te puedes mover sólo en defensa de las conquistas de las pasadas décadas; tienes que presentar una visión coherente, capaz de suscitar pasiones y entusiasmo en las generaciones que viven en el mundo transformado de hoy. Debes pulsar los nervios de la vida vivida. En cambio, hasta en sus comportamientos cotidianos, esta izquierda política, en sus protagonistas públicos, resulta desoladora. En las relaciones en su seno, pongamos por caso, es incapaz de ofrecer el ejemplo de un estilo distinto, no logra superar la mezquindad de una práctica micro-competitiva. De un manifiesto “marcaje al cuerpo”. También la manera en que se ha llegado, cuellitorcidamente, a esta Izquierda Arcoiris resulta un tanto desoladora; sin entusiasmo y sin señales nuevas. El movimiento obrero, en sus orígenes, irradiaba una profunda esperanza de palingénesis, de cambio moral, que hoy parece espantosamente ausente. Los otros recuperan las peores visiones tradicionalistas, pero, entretanto, se afianzan cual planta trepadora y condicionan el terreno de los valores. No puedes enfrentarte a su desafío con lógicas burocráticas.
¿Y no te parece extemporánea esa competición por los valores? Si miramos a EEUU, me parece la campaña presidencial 2008 se mueve en otras coordenadas: asistencia sanitaria, crisis económica, errores en la política exterior...
Aquí, en Italia, andamos con retraso; es verdad. La operación de las derechas es técnicamente reaccionaria, de Restauración estilo 1815. Ni siquiera se percatan de que incluso las figuras que encarnaron esas ideas políticas no gobernaron en el terreno elegido por ellas mismas. Dejemos de lado a Bush, pero es que hasta Sarkozy se está revelando como un com,ediante de tercera fila, un muñecote de tres al cuarto. La nuestra es una derecha que amalgama impunemente los “padres píos” con el papel carbón. Que ofrece un espectáculo grotesco de hombres que celebran el family day con 2 o 3 familias de encargo. ¿Cómo es posible no ver la mistificación de quien celebra la familia de día, jactándose de ir por la noche al night? La gran prensa es, al respecto, o complaciente o reticente. Ni siquiera somos capaces de juzgar a los hombres por lo que son. Para desmitificar aspectos tan ridículos vendría aquí al punto un robusto neopuritanismo, como el de los levellers en la Revolución inglesa de 1648, el radicalismo ético de Puritanismo y Libertad, contra la contrarreforma postmoderna emprendida por un puñado de reaccionarios que se sirven de las innovaciones más radicales para restaurar la peor Tradición. Como antídoto a eso, tuvimos aquí a los Salvemini, a los Gobetti, a los Ernesto Rossi..., exponentes, todos ellos, de la “Otra Italia”. Pero yo no veo hoy todo ese rigor de otros tiempos. Veo tantos secuaces del Padre Pío y del Opus Dei en la derecha, en el centro, y aun en...
Pintas un cuadro verdaderamente desolador. ¿Pero hay todavía posibilidades de interesarse por esta Izquierda?
Interés, siempre lo hay. Para mí, ahora, la prioridad es mantener abierta la posibilidad de una lucha política. Es preciso tener un puente franco. Por eso, yo espero que de estas elecciones no salga destruida la Izquierda, ni que quede tan marginalizada, que termine por resultar invisible. Pero esta esperanza mía no tiene nada que ver con lo que esa izquierda es a día de hoy. Tiene que ver con aquello en lo que podría llegar a transformarse. Porque si perdemos ahora la posibilidad de una alternativa, la noche de la política lo calará todo, y el mar se cerrará sobre nosotros, como en el vigésimosexto canto del Infierno de Dante.
Marco Revelli , antiguo militante del autonomismo obrero italiano y celebrado estudioso del fordismo y el postfordismo, es profesor de ciencia política en la Universidad de Turín. Sus dos últimos libros más debatidos son La sinistra sociale (una investigación muy importante sobre el tránsito del capitalismo fordista al postfordista y la evolución de las bases sociales de la izquierda) y Más allá del siglo XX (traducido al castellano y publicado por la editorial El Viejo Topo, Barcelona, 2003).
Traducción para www.sinpermiso.info : Leonor Març
'Queremos una Italia coherente y solidaria' - Alessandra Laurenti –Candidata a diputada por La Sinistra-L´Arcobaleno

Fausto Bertinoti, candidato izquierdista de 'La Sinistra Arcobaleno'
Entrevista a Alessandra Laurenti –Candidata a diputada por La Sinistra-L´Arcobaleno en América Latina:
Irina Moran
Rebelión
De cuerpo menudo, tez blanca y una fuerte convicción en cada una de sus palabras Alessandra Laurenti es una de las candidatas a diputadas por Sinistra- L´Arcobaleno para representar a sus compatriotas residentes en América Latina en el hoy disuelto parlamento Italiano.
Laurenti tiene 40 años, nació en Roma, pero desde el año 1993 está radicada en la ciudad de Córdoba, Argentina. Allí obtuvo la licenciatura en Historia y trabaja de manera activa a favor de un intercambio cultural fluido entre Argentina y su país de origen.
De cara a las próximas elecciones en Italia, que se llevarán a cabo el 13 de abril, Laurenti explica cuáles son las propuestas de la izquierda, y reflexiona sobre la importancia de recuperar un Estado solidario con políticas de inclusión frente al enorme deterioro social que sufren muchísimos compatriotas en Italia.
-¿Cuáles son las principales demandas de la ciudadanía italiana en Argentina?
-En Argentina la población italiana es tan heterogénea como numerosa. Se estima que, con derecho al voto, son alrededor de 480.000 personas. Hay una minoría que nació en Italia, que hoy ya son jubilados, y en general están conectados con los Patronatos que defienden sus derechos, adquiridos con mucha demora. También existe una nueva oleada de italianos adultos que se empieza a hacer notar, entre los cuales me incluyo. Estamos completamente integrados a la vida en Argentina, ya que aquí se mantiene una política de país acogedor. Podemos incluso hacer reconocer nuestros títulos, estudiar aquí, y trabajar sin cláusulas xenofóbicas como, por el contrario, sí sucede en Italia para los inmigrantes de todas las edades.
El 80 por ciento de los italianos aquí son nacidos en Argentina, es decir, son ítalo- argentinos de segunda, tercera o cuarta generación. Las demandas que se presentan son las de tener relaciones más fluidas con la madre patria, sea como Pyme, o también por intercambios culturales. Otra de las exigencias es tener un mejor acceso a una información, no solamente en italiano, sino también en castellano; y se pide mayores facilidades para residir en Italia, ya sea por razones de estudio o de trabajo.

-La Sinistra- L´Arcobaleno ¿Qué propone como respuesta a estas demandas?
-Con respecto al trabajo de los Patronato haría falta revertir el proceso de tercierización que están viviendo los entes públicos en Italia, porque esta privatización permite el despilfarro de los fondos dirigidos a los jubilados,
que se frenan en esta nueva burocracia, lejana a las necesidades de los jubilados, y sin un control suficiente por parte del Estado Italiano.
Para los ciudadanos de mi generación se debería implementar una reglamentación estable entre los dos países que permita, en el momento de la jubilación, unificar y sumar las contribuciones hechas en Italia y en la Argentina, sean en el Estado o en las privadas, a los fines de que no se pierdan en los recodos de los acuerdos bilaterales.
Respecto de los italo-argentinos seguramente hay que rever el acceso al estudio de la lengua italiana, porque por el momento son costosas y las becas son pocas ya que existen muchos interesados en conocer y estudiar nuestra lengua. Proponemos mejorar el acceso a la cultura italiana, incluso, sin depender del reconocimiento de la ciudadanía.
El idioma italiano es una lengua poco hablada en el mundo, está en el décimo o noveno lugar, pero como lengua estudiada está en el cuarto. Para mi es un orgullo, acercar nuestra cultura a toda persona que desee aprenderla, y más aún a las personas que no poseen los recursos económicos necesarios, porque creemos que es una manera de aumentar los lazos entre ambos pueblos.
La Sinistra – L´Arcobaleno brega para que la RAI no solamente mejore sus programas informativos, sino también para que implemente en las zonas donde viven muchos italianos, programas informativos de producción local. Desde aquí, en Argentina, se podrían realizar programas donde la mirada fuese genuina y por ende bastante distinta a la que muchos italianos hoy tienen desde Europa. La idea sería aportar desde Sudamamérica, Australia, Canadá una visión multicultural de las distintas realidades que se viven en el mundo.
-¿En qué se diferencia este espacio, frente a las otras opciones políticas que se presentan en la región?
-Considerando que se está votando por el Parlamento Italiano, no por un concejal municipal, hay siempre que tener presente las grandes batallas que se están librando allá –en Italia-: la Sinistra- L´Arcobaleno es una lista pacifista, ambientalista, que lleva la voz de los movimientos de base, de los actores sociales, los que luchan por una solidariedad internacional. La Sinistra pretende oponerse a la precariedad laboral que existe en Italia, a las privatizaciones, sean de los recursos naturales como el agua o de las industrias y servicios, que hasta no hace mucho eran controlados por el Estado, y esto se perdió con las políticas de Berlusconi.
La Sinistra estará en el Parlamento para transmitir y tomar posiciones claras con miras a lograr un proyecto de país incluyente, dentro de una Europa que también queremos sea incluyente. Creemos en el diálogo y el pacifismo como manera de hacer política. Intentamos resguardar a un Estado que asegure los derechos sociales, hoy deteriorados en Italia, y a la vez que mantenga una transparencia en el control de las finanzas públicas. El conjunto de estos temas son criterios fundamentales que defenderá la Sinistra en el Parlamento.
-De Italia se dice que es uno de los países más pobres de la Unión Europea ¿A qué cree usted que se deba tal deterioro?
- Lamento decir que es una crisis internacional peligrosísima, al estilo de la que vivió Italia en 1929. Varios países fundadores de la Unión Europea están lidiando con la pobreza. En Italia hay sectores de la población que volvieron a comer en los comedores de los pobres, a buscar en los residuos de basura restos de comida para alimentarse. Realmente fue una verdadera pena observar esta situación durante mi última estancia en Italia a comienzo del 2008. Además, el pasaje de la Lira al Euro en Italia no fue controlado por el Estado, los comerciantes especularon y los precios se duplicaron. Lo que antes valía 1000 liras pasó a costar 1 euro, es decir 2000 liras. Todos los trabajadores dependientes tuvieron que luchar con un costo de vida que se duplicó a un 100 por ciento. Pasaron 7 años de este proceso, pero los salarios no fueron corregidos. Una parte de la población no logra alcanzar los 1000 euro al mes, parece una meta fácil, pero sinceramente no es así.
Solamente con un fuerte Estado social, más una mayor solidaridad entre los distintos actores sociales se puede superar esta crisis. Agrego que la percepción de la pobreza está amplificada, dentro de una sociedad que se proyecta consumista y donde ese estilo de vida opulento no se pone en la mesa de discusión.
Hay necesidades inducidas por los medios masivos de comunicación, creando la sensación de una insatisfacción aguda, diría existencial. Haría falta ponerse en lugar de los países menos privilegiados antes que autocompadecerse.
-¿Cuáles deberían ser las principales medidas para impulsar un desarrollo más equitativo dentro de Italia?
Un Estado protagonista como árbitro entre las partes sociales, que defienda los trabajadores y los sectores de la población menos productivos, ya sea porque son jubilados, o por ser desocupados, y también un Estado que trabaje por una mayor protección a la infancia y la educación como claves de un mejor futuro.
Seguramente la sanidad pública, la escuela, la justicia deben ser reformadas, a veces recompuestas, pero hoy sobretodo deben ser defendida dada las miradas privatistas que sobrevuelan sobre ellas.
-¿Cuál es la posición de La Sinistra- L´Arcobaleno frente a la inmigración?
Buena pregunta. Estamos asistiendo a una demonización del inmigrante en Europa, y eso peligrosísimo. Las leyes son muy ambiguas y se fomenta la incertidumbre en los inmigrantes honestos y trabajadores que viven en Italia. La criminalización del otro es fácil de fomentar, y creemos que es una tendencia que debemos revertir de manera urgente.
Defendiendo una política laboral que impida el trabajo en negro y facilite las reglamentaciones de los trabajadores cambiaría totalmente la situación. Hoy en Italia pusieron un número cerrado anual de trabajadores aceptados en el territorio, los otros son obligados a quedarse clandestinos, en negro, permitiendo una especulación de varios sectores empresariales y productores agrícolas. Me atrevo a decir que la falta de una política clara con los inmigrantes sirve a las empresas y a los políticos que adrede no desean un blanqueo o legalización de esta situación.
Los argentinos de origen italianos que llegan a Italia y no tienen todavía la ciudadanía se encuentran ante la misma problemática, al igual que muchísimas otras personas que provienen de otras partes del mundo y llegan a nuestro país con la esperanza de un porvenir mejor. Sin embargo, al no tener los papeles en orden, se encuentran con el mismo destino y mote de “ilegales”, y sufren la misma persecución policial.
Queremos una Italia coherente y solidaria para todos, no sólo válida para aquellos que demuestren el lazo sanguíneo de haber nacido en Italia.
-De acuerdo a los resultados de los últimos comicios en España y Francia, ¿piensa que en Europa exista un resurgir de los movimientos de izquierda?
- En Italia los medios de comunicación son concentrados en exaltar los líderes de derecha y de centro, así como la RAI. Estas elecciones del abril estarán reglamentadas por una ley berlusconiana que tiende a anular la oposición. Por ello, es muy importante la defensa del espacio de la izquierda porque el sistema mayoritario electoral trabaja a favor de un bipartidismo al estilo estadounidense. Miro con interés lo que sucede en nuestros vecinos. Tenemos que estar observando de manera atenta los logros, y pienso que sólo la constancia, el trabajo honesto y la coherencia pueden dar frutos.
Desde Córdoba, Argentina: Alessandra Laurenti
Alessandra Laurenti nació en Italia, en la ciudad de Velletri, Roma, en 1968. En su país de origen estudió Ciencias Sociales y Economía del Desarrollo. Emigró a Argentina en el año 1993. En la ciudad de Córdoba obtuvo el título de Licenciada en Historia otorgado por la UNC. Actualmente se desempeña como profesora de Lengua y Cultura Italiana, Ciencias Sociales en distintas escuelas y Asociaciones italianas.
Trabajó dos años en el Consulado General de Italia, en el sector de ciudadanía.
Organizó ciclos y conferencias como miembro fundadora del Collettivo Bellaciao - http://bellaciao.org/es/spip.php?article4925-, un espacio cultural y político italiano de izquierda en Córdoba, dando charlas de historia italiana contemporánea. Dentro de este mismo espacio, trabajó de manera activa a favor de la participación, el debate y la difusión de información sobre las distintas problemáticas sociales que abarcaron los anteriores referéndums que se votaron desde Argentina.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



